FANDOM


Nagash Gran Nigromante retornado Fin de los Tiempos

El Fin de los Tiempos

El trasfondo que puedes leer en esta sección o artículo se basa en la serie de libros de campaña y novelas de El Fin de los Tiempos, que recientemente ha sustituido la línea argumental de La Tormenta del Caos

Archaon Señor del Fin de los Tiempos

Símbolo de Taal y Rhya

En el reino de los sueños, un dios de pelo salvaje se acercó a través de un extenso bosque inimaginable. Era tan alto que su corona de cuernos llegaba hasta las nubes, tan poderoso que el conjunto de antiguos robles por debajo de sus pantorrillas se separaron, como las aguas de un mar verde. Él era más fuerte que su joven aliado guerrero Sigmar; más mortal que Morr, guardián sombrío de la vida después de la muerte; más antiguo que el pelo blanco Ulric, dios de los lobos y del invierno. El era Taal, Señor de la naturaleza, y estaba de caza.

Sobre el horizonte había una tormenta que estaba infectando el color ámbar de la puesta de sol de primavera con la palidez enfermiza de las tripas de un sapo. Donde quiera que azotaba al bosque, los árboles enfermaban y se retorcían en extraños ondulantes apéndices.

Taal se preocupaba poco por el destino de los hombres, pero nada hacia crecer más su ira que la corrupción de su paraíso rústico. El dios de la naturaleza echó a correr, formando lagos con sus huellas. Cuando se acercaba la tormenta en el horizonte, Taal divisó una figura obscenamente obesa en el corazón de la tormenta.

"¡Vete de mis cielos!" Rugió el dios de la naturaleza, con rayos crepitando en torno a su yelmo astado de ciervo. "¡Yo te destierro, impostor, de mi reino!"

"El verdadero impostor eres tú", llegó la distante respuesta, un susurro como el zumbido de mil millones de moscas.

Taal sintió comezón en la piel, y miró hacia abajo, ojos muy abiertos. Manchas decoloradas se extendían a través de su piel, musgo negro brotaba esporadicamente en sus miembros.

"¡No! !Acaba con esto de una vez!" Gritó Taal, arañando surcos en su carne en un intento de librarse de la enfermedad.

La única respuesta fue una vil, resonante risa, sonando a través de todo el mundo como el trueno de las tormentas que se avecinan.
La Batalla de Marienburgo
Prefacio | Planeando el Jardín de Nurgle | Convócalos a Todos | Contendientes | Batalla | Tras la Batalla de Marienburgo

FuentesEditar

  • The End Times II - Glottkin.
El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.