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Recogedor de Excrementos

"Toma el estiércol de caballo o de vaca. Es un buen fertilizante y quema bien cuando se seca, si no te importa el hedor. El porcino, por otro lado..."

Recogedor de Excrementos anónimo

Asegurándose de la limpieza de las calles, estos bravos trabajadores, cruzan calles y callejones con palas y una firme decisión, empujando todo tipo de despojos fuera del paso para que la gente pueda caminar.

Algunos son mercaderes emprendedores que trabajan por distritos donde pueden pagar por sus servicios, mientras que otros trabajan para la ciudad, patrullando por los barrios de aquellos que les pagan. Aunque sin duda no es una profesión estupenda, los Recogedores de Excrementos también se dedican a vender los excrementos como combustible barato para los inviernos.

Afiliaciones Editar

Debido al aroma natural de su trabajo, los recogedores de excrementos suelen encontrarse con que tienen pocos amigos. Sin embargo, los osamenteros que rebuscan en medio la basura y montones de restos tienden a tener los mismos hábitos y frecuentan los mismos lugares, así que los dos grupos se mantienen informados el uno al otro sobre aquéllas cosas que puedan resultarles de interés.

Los recogedores de excrementos pueden tener un acuerdo similar con los cazarratas, especialmente aquéllos que frecuentan los mismos sistemas de alcantarillado. Aunque incluso un cazarratas rara vez se detiene para intercambiar cotilleos con los recolectores de excrementos.

Incluso entre los más pobres de los pobres, existe un orden jerárquico. Despreciados y vilipendiados por su hedor y por su profesión desagradable, las ciudades dependen mucho más del humilde recogedor de excrementos de lo que los funcionarios desearían admitir. Sin su sucio trabajo, las poblaciones de insectos y ratas aumentarían a un número todavía mayor del que ya existe, trayendo toda clase de enfermedades e inmundicia.

Un día en su vida Editar

Recolector de Estiercol por Sam Manley web Imperio

El recogedor de excrementos llevan su modesta vida limpiando las calles de dicha materia orgánica, transportándola en carro fuera de las murallas de la ciudad donde pueda ser descargada sin problemas, lo suficientemente lejos como para que el olor sólo sea percibido cuando el viento sople en esa dirección. Un recogedor de excrementos inteligente venderá su estiércol a granjeros quienes abonarán su campo con él, y muchos también secan los trozos más grandes y los venden a los pobres como combustible barato para el invierno.

El recogedor de excrementos pasa sus días empujando su carro de recolección de calle en calle, recogiendo una pila humeante y pasando a la siguiente. En días de desfile o de fiesta, los recogedores de excrementos observan cuidadosamente la ruta de la procesión, y se aseguran de recoger cualquier cosa que caiga en su distrito para no ofender la vista de nadie importante.

Debido a su fatigoso oficio, no hay nada que un recolector de excrementos pueda hacer, aunque algunos días la carga de trabajo es más ligera que en otros. El recogedor de excrementos tiende a vivir alejado fuera de las murallas de la ciudad, más cerca del área de eliminación basura que de cualquier otro lugar. Allí ellos pueden seguir el progreso de su estiércol quemado, y mantener un ojo abierto por si alguien, de forma improbable, trata de robarle parte.

FuentesEditar

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