Wiki La Biblioteca del Viejo Mundo
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"Escucha mis palabras, humano, pues no eres digno de escucharlas dos veces. Soy Rakarth, al que llaman Señor de las Bestias. Me entregarás uno de cada cinco de tus gentes, un número igual de hombres y mujeres, y de edad y capacidad para combatir. ¡Esto lo harás antes del próximo amanecer, o afrontarás la ira de las huestes de Naggaroth!"

Rakarth, dirigiéndose al Duque Corentin de Brionne, 1974 CI

Señor de las Bestias de Karond-Kar

Los Elfos Oscuros siempre han utilizado monstruos esclavizados, tanto en sus flotas como en sus ejércitos terrestres. Pero aunque en el pasado han existido muchos señores de las bestias famosos, ninguno ha conseguido acercarse a la habilidad consumada o la experiencia de Rakarth. Dicen que las mazmorras de Karond Kar están llenas de las criaturas que Rakarth ha domado, y que entre ellas pueden encontrarse uno o más ejemplares de todas las criaturas conocidas del mundo.

Historia[]

Orígenes[]

Cuando era un niño, Rakarth ya poseía una habilidad casi sobrenatural para poder dominar a las criaturas salvajes. Cuando Rakarth sólo tenía ocho años de edad, su padre intentó domar y entrenar al Dragón Negro Bracchus. Sin embargo, el Dragón representaba un desafío demasiado grande incluso para su padre. Fuera de sí por la rabia, el padre de Rakarth ordenó que sacrificaran a Bracchus, pero Rakarth se adelantó y le preguntó si podía intentar montar a la criatura y quedárselo si lo conseguía. El padre de Rakarth consintió rápidamente, pues a los Druchii les gustan todas las formas de juego violento, incluso más que la seguridad de sus propios hijos.

Rakarth caminó lentamente hacia Bracchus, paralizando al monstruo con su fría mirada. Bracchus vio la crueldad innata y la sed de sangre de Rakarth y supo que se le aproximaba un espíritu afín. El Dragón se sometió a Rakarth sin luchar y, desde entonces, Rakarth lo ha llevado con él a todas las batallas.

Asalto al Viejo Mundo[]

En el año 1974 del Calendario Imperial, el Señor de las Bestias Rakarth asaltó las costas y el interior del Viejo Mundo con huestes de Hidras y Dragones Negros, arrasando puertos y ciudades y llevándose a los supervivientes como esclavos para Naggaroth. Esta campaña de destrucción culminó con la invasión de Bretonia, cuyo punto álgido fue el asedio de la ciudad de Brionne, defendida por el anciano Duque Corentin, conocido como el Paladín of Maelys, el Señor de las Marcas de la Llanura de Plata, el Defensor de Fort Adeline y el Campeón de la Virtud de Gaelle.

Rakarth exigió la entrega de un quinto de la población de la ciudad, pero Corentin, deseoso de enfrentarse a un último enemigo en una carga gloriosa final antes de caer presa de la vejez, se negó en redondo. Aunque sus caballeros, liderados por el Canciller Peirrick, intentaron apartarle del frente de batalla para evitar su sacrificio, después de que estos fuesen aniquilados por el ejército Druchii el Duque exigió ser armado para el combate y cargó en solitario. Desconocemos el resultado exacto de esta batalla.

El Dragón de Malekith[]

Rakarth por H. Ed Cox.jpg

Hace más de mil años, el Dragón Negro del Rey Brujo Malekith, Kaliphon, cayó con su negro corazón perforado por una lanza. Cientos murieron para saciar el ataque de rabia que lo embargó al morir su montura. Desde entonces, Malekith no fue capaz de volver a montar sobre un Dragón, a pesar de que muchos nobles le ofrecían sus propias monturas como regalo. En lugar de aceptarlas, Malekith ordenó la construcción de un terrible carro tirado por Gélidos y con guadañas en las ruedas. En su estallido de rabia, decretó que sólo él podría montar en carro en la batalla, así que hizo destruir todos los demás.

Sin embargo, siglos después un grupo de Sombras descubrió un nido de huevos de Dragón desprotegidos en lo más profundo de los Picos del Resentimiento, y fue Rakarth, su domador más diestro, el primero en hacer a Malekith partícipe del increíble hallazgo. La noticia le causó un extraño placer y empezó a trazar un retorcido plan para emplear estas criaturas contra los Altos Elfos de Ulthuan. La docena de huevos fue llevada a Naggarond y atendida ritualmente por Elfas Brujas de Khaine hasta que eclosionaron un siglo más tarde; el primero en salir del cascarón, Seraphon, atacó de inmediato al resto de huevos, destruyendo varios antes de que pudieran detenerlo. Impresionado por su carácter despiadado, y consciente de que el primogénito de la camada era el más fuerte, Malekith reclamó su derecho a montarlo.

Los Dragones Negros tardarían mucho tiempo en alcanzar la madurez, pero su entrenamiento comenzó de inmediato, y Malekith puso al mismísimo Señor de las Bestias Rakarth al cargo, exigiéndole que Seraphon fuera entrenado al máximo nivel. Al resto de nobles, escogidos entre sus generales favoritos, les ordenó permanecer junto a sus bestias mientras recibían entrenamiento. Todos ellos dedicaron largas décadas de arduo trabajo hasta que las bestias comprendieron a sus amos y los amos aprendieron a controlar a las bestia. Esto permitió al Rey Brujo y Seraphon liderar una bandada de Dragones altamente entrenados para arrasar las costas de Ulthuan y del Viejo Mundo con ataques sorpresa.

Vendetta de Rakarth[]

Hace mucho tiempo, Rakarth libró una batalla particularmente dura contra los Altos Elfos de Ulthuan. Dirigía un gran ejército en el que se había reunido la mayor cantidad de Hidras de Guerra de la historia de los Druchii. Con nueve de estas poderosas bestias bajo su mando, predijo una victoria aplastante. Sin embargo, los Magos Liandus, Ellyunnor y Aliana se encontraban entre las filas enemigas. En cuestión de minutos, sus poderes mágicos combinados redujeron el número de Hidras a tres y, de estas, dos salieron huyendo del campo de batalla.

Rakarth juró que la Alta Magia nunca más volvería a derrotarlo e hizo un pacto con Morathi, que utilizó sus poderes mágicos con la Hidra superviviente, conocida como Daerlythe o "Furia Encendida". La Magia Oscura logró mutar terriblemente la criatura, abriendo grandes grietas en su piel allí donde Morathi había grabado runas mágicas y haciéndola brillar con destellos de energía azul y negra.

En su siguiente aparición en un campo de batalla, Daerlythe parecía más débil físicamente, pero era fuertemente resistente a la magia, sobre todo a la Alta Magia. Rápidamente se estableció un programa de cría y Daerlythe fue retirada de las batallas, dando lugar a la raza de Hidras Bebedoras de Magia.

Objetos Mágicos[]

Además de combatir a lomos del Dragón Negro Bracchus y blandir una espada, Rakarth cuenta con los siguientes artefactos:

  • Látigo de la Agonía - Este látigo causa un dolor que incluso puede sentirlo la criatura más estúpida o con el pellejo más duro. El dolor es tan intenso que sus víctimas apenas podrán resistir el agónico sufrimiento que produce cada uno de sus golpes.
  • Armadura de las Bestias de Karond Kar - Armadura mágica que ofrece una gran protección.

Conflictos de canon[]

En Ejércitos Warhammer: Elfos Oscuros, 4ª Edición, Bracchus era originalmente un Corcel Oscuro que Rakarth domó con 8 años, y tras perderlo 30 años después en la Batalla de la Llanura Finuval (2301 CI), bautizó a su siguiente montura, un Dragón Negro, en su honor. Sin embargo, en 6ª Edición la anécdota de la doma habla directamente de un Dragón Negro. Asimismo, esta cronología queda descartada por la White Dwarf nº 75 de julio de 2001, que presenta a Rakarth como un domador ya diestro hace más de mil años.

Asimismo, mientras que en 4ª Edición iba equipado con una Armadura de la Suerte, en Manuscritos de Altdorf - Tomo II, publicado en 2003, se le dio la Armadura de las Bestias de Karond Kar como objeto propio.

Vídeo de trasfondo[]

Cortesía de ElKai

Miniatura[]

Imágenes[]

Fuentes[]

  • Ejércitos Warhammer: Elfos Oscuros (4ª Edición), pág. 58.
  • Ejércitos Warhammer: Elfos Oscuros (6ª Edición), pág. 49.
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