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Valle de Gaen Warhammer Online Cueva de Matarife Ogro por Jonathan Kirtz

Los Ogros enfocan la magia y la adoración de sus dioses de un modo que no resulta fácil de entender para quienes les observan desde fuera. En cada tribu de Ogros hay un Matarife que adopta el rol tanto de hechicero como de profeta, pues es el único que disfruta de una conexión directa con las Grandes Fauces, que les proporciona directamente poder necesario para realizar sus conjuros y hechizos. Gracias a esta energía, los Matarifes pueden imbuir a sus camaradas con una vitalidad sobrenatural, inflando sus músculos y endureciendo su piel. Incluso pueden llegar a encauzar la ira de su dios contra sus enemigos, haciendo que rompa sus huesos o que el suelo se abra bajo sus pies y los engullan.

La PanzamagiaEditar

La Panzamagia, conocida por los eruditos del Viejo Mundo como rituales gastrochamánicos, gastromancia, taumafagia, corpomancia, o simplemente saber de las Grandes Fauces, se trata de un tipo de magia que arremolina las corrientes de la magia Ámbar, Celestial y Amatista. Los ogros no son criaturas especialmente inteligentes, y sus hechiceros utilizan magia ritual, sin comprender plenamente las corrientes mágicas que soplan desde el portal del norte y llenan el mundo. Ellos simplemente rezan a las Grandes Fauces de una manera determinada y suceden los efectos que buscan. La Panzamagia no es una forma de hechicería sutil, y sus efectos suelen ser toscos, aunque espectaculares.

La Panzamagia es bastante diferente a las artes arcanas utilizadas por los hechiceros humanos. Los Ogros matarifes utilizan ritos chamánicos que consisten en devorar partes de sus víctimas mientras utilizan miembros de estas como fetiches para canalizar el poder más crudo de las Grandes Fauces. El hecho de que los matarifes se coman desde un sano corazón a unos apestosos intestinos de troll para lanzar los hechizos de la Panzamagia explica porque suelen parecer despensas andantes.

Los hechizos de la Panzamagia funcionan de manera un tanto diferente al resto de hechizos, ya que, si bien manipula los vientos de la magia, los que realmente hace el matarife invoca el poder de su dios y lo canaliza hasta un objetivo. Mediante la sangrienta preparación y consumición ritual de carne, los Matarifes canalizan una pequeña porción de la insaciable glotonería y violencia de la terrorífica deidad ogra, convirtiéndola en manifestaciones mágica. En el momento de lanzar el hechizo, el matarife comulga con el poder de las Grandes Fauces y se queda con parte de él antes de transferir el resto a sus compañeros para que carguen contra el enemigo sin miramientos o antes de lanzar terribles maldiciones a sus enemigos. Se podría decir que los hechizos de la Panzamagia son más un milagro que una ciencia arcana.

Lista de HechizosEditar

  • Banquete por los caídos: El Matarife unge su cuchillo en una mezcla de sangre suya y de los enemigos, asegurándose de que una devore a la otra mientras la magia siga activa.
  • Comesangres: El matarife se acerca el brazo o la pierna desgajada de algún enemigo a la boca y le chupa toda la sangre, los fluidos y el tuétano antes de lanzar los restos a un lado. Mientras engulle este cóctel de zumos corporales, sus tripas gruñen al llenarse de energía mágica, ya sea para curarlo o para hacer estragos en su estómago en caso de que las Grandes Fauces estén enojadas.
  • Despertar de las Grandes Fauces: El Matarife aúna su propia hambre con la de las Grandes Fauces conjurando un sangriento remolino de roca que se desplaza por el campo de batalla tragándose a los enemigos enteros.
  • Engullecerebros: El matarife elige, de la apestosa pila de miembros que lleva colgando en los ganchos de carnicero que tiene clavados por todo el cuerpo, la mejor pieza entre las cabezas cortadas del enemigo y saca del interior de esta una cucharada de fresco y delicioso cerebro. Mientras la materia gris cae por sus carrillos, el matarife proyecta las peores pesadillas que hay en el cerebro de la víctima sobre las mentes de sus enemigos.
  • Las Fauces: Consumiendo una buena parte de una bestia de gran tamaño, el Matarife puede invocar el poder de las mismísimas Grandes Fauces, haciendo que el suelo se abra bajo los pies del enemigo mostrando un abismo sin fondo lleno de dientes que chocan entre ellos ansiosos por masticar su próximo banquete. Aquellos que caigan en la trampa se enfrentarán al dolor eterno.
  • Masticahuesos: El matarife se mete un puñado de costillas, cúbitos, cráneos y fémures en la boca, masticando y chupando los huesos. Cuando apunta a sus enemigos y escupe su sangrienta maldición, el objetivo nota de inmediato como sus propios huesos empiezan a astillarse y partirse.
  • Médula espinal: El Matarife sostiene en alto una espina dorsal fresca y sorbe toda la sangre y el tuétano potenciando así a sus compañeros.
  • Mondongo de Troll: Tragarse las repugnantes vísceras tóxicas de un Troll de Piedra no es tarea fácil, pues grandes cantidades de ácido y bilis dañan su maltrecho estómago, pero con ello el Matarife consigue hacer suyas mágicamente las habilidades sobrenaturales de curación de la bestia o transferírsela a sus aliados más cercanos. Las heridas de los Ogros se cerrarán por sí mismas ante los ojos de sus sorprendidos contrincantes.
  • Partemuelas: Tras comerse un pedazo de durísimo granito caído del pico de una montaña, el Matarife otorga la resistencia de la roca y la durabilidad de las mismísimas montañas entre sus hermanos. Normalmente, esto le cuesta al matarife algo más que un par de dientes rotos.
  • Tragabueyes: Después de devorar ansiosamente el corazón de un Rinobuey o un Dientes Martirio gigante, el Matarife puede proyectar la esencia de la vitalidad que le imbuye semejante sacrificio ante las grandes fauces. Sin duda alguna, disfruta del festín de sangre y músculo mientras su cuerpo y el de sus compañeros se llenan de la fuerza del animal.

FuentesEditar

  • Ejércitos Warhammer: Reinos Ogros (6ª edición).
  • Ejércitos Warhammer: Reinos Ogros (8ª edición).
  • Suplemento: Tormenta de Magia.
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