Wiki La Biblioteca del Viejo Mundo
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Monolitos del Caos.jpg

Dispersos por todo el mundo hay horribles monumentos conocidos como Monolitos del Caos. Algunos monolitos se usan como punto central de concentración para un santuario o templo consagrado a los dioses del Caos, lo que crea un flujo constante de energía entre los monolitos y sus seguidores. La presencia de un monolito del Caos transmuta y deforma el paisaje y el clima que los rodea. Las tormentas de cambio son muy frecuentes alrededor de estos monumentos.  

Descripción[]

Cuando un campeón del caos logra la inmortal existencia demoníaca, sus seguidores levantarán estos inmensos pilares a su gloria mortal y como testimonio de su poder eterno. La forma habitual de dicho monumento es la de una gran columna de piedra pulida, adornada con diferentes grados de detalle que dependen de las habilidades de los devotos del paladín. Obviamente, los enanos del caos producen los mayores y mas impresionantes monolitos. La runa del patrón del campeón se talla en lo alto del monolito, y las hazañas y recompensas de los dioses oscuros obtenidas por el campeón son grabadas a lo largo de su superficie en la complicada lengua del caos. Todo el que lea las runas blasfemas de un monolito del Caos corre el riesgo de enloquecer.

WAR Monolito del Caos.jpg

Pueden encontrarse monolitos del caos en casi en cualquier parte del Viejo Mundo, sobre todo en los profundos bosques, pero son mucho más comunes en los Desiertos del norte, el cual es el hogar de la mayoría de las partidas de guerra y donde el Caos gobierna sin oposición. La mayoría de los individuos cuerdos evitan estos monumentos impíos, y la tierra que los rodea casi siempre está maldita y olvidada por los verdaderos dioses del Viejo Mundo.

Estos monolitos siempre tienen inscrita la runa del poder del caos al que servía al campeón, incluyendo la estrella octácula, , y su superficie se cubre con las hazañas, recompensas y logros del paladín para dejar constancia eterna de ellas. los monolitos son protegidos por los propios dioses oscuros, además del propio campeón en su nueva forma demoníaca. Esta protección a veces va tan lejos como para hacer el monolito inamovible o imposible de dañar, aunque no siempre es el caso, siendo tan comunes los viejos y desquebrajados monolitos como aquellos sin daño alguno.

Tan solo un poderoso enemigo del Caos se atrevería a intentar dañar un Monolito. Los seguidores del caos siempre los tratan con reverencia, incluso si han sido levantados a otro dios o a otro paladín que no sea el suyo. Ni uno solo de los adoradores de los dioses oscuros pasaría por delante de un monolito sin leer las palabras inscritas en el, inscripciones que serán a menudo copiadas y pronunciadas de nuevo una y otra vez en los campamentos, durante banquetes o antes de las batallas. De esta manera sera retransmitida la historia del campeón, una y otra vez, en forma de saga.

La Magia de los Monolitos[]

Monolitos del caos warhammer total war por Daniel McCarthy.jpg

Los monolitos son codiciados y temidos como fuentes puras de energía mágica, ya que actúan como un canal directo entre un príncipe demonio o poder oscuro y el mundo material. Es por esta razón por lo que muchos templos y sagrarios del caos se construyen cerca de estos monumentos.

Cualquier hechicero puede extraer de un monolito inmensas cantidades de poder mágico, salvo que el monolito haya sido levantado en honor de un campeón de Khorne, o a Khorne mismo, pues el Dios de la Sangre desprecia su uso. Estos monolitos crean a su alrededor un impenetrable campo antimagia, donde ni siquiera el hechicero mas experto podría crear la mas mínima chispa con su poder. Sin embargo, cualquier arma o armadura mágica mantendrá sus propiedades intactas.

Independientemente del material con que estén fabricados, los monolitos son increíblemente resistentes, pero no indestructibles. Un grupo armado con picos y martillos podría reducir cualquiera de ellos a escombros, si son lo bastante valientes y obstinados para permanecer en el lugar hasta echarlo abajo. Los monolitos parecen "saber" cuándo están siendo atacados, pudiendo en ocasiones invocar demonios menores para que se encargue de sus agresores. Estos demonios salen del propio monolito y atacan a la amenaza más próxima, jamás se retiran v lucharán hasta la muerte.  

Monolitos Dedicados a los Campeones[]

Los Monolitos de los Campeones[]

La inmensa mayoría de los monolitos son dedicados a los campeones que han alcanzado el estado de demonio. Sin embargo, existen otros tipos de monolitos aunque sean menos corrientes.

Monolitos a Campeones Muertos[]

Warhammer Online monolito del Caos por Jonathan Kirtz.jpg

Si un campeón es abatido en la batalla, sus seguidores pueden construir para el un monolito como señal de respeto. El monolito incorpora una cámara o tumba donde el cuerpo del guerrero es depositado para su descanso.

Si el campeón del caos fuera reanimado como esqueleto, reposaría en su tumba, preparado para surgir de la misma a retar a todo aquel que pasara cerca del monolito. Los monolitos de este tipo suelen ser usados como guardianes en pasos de montaña, puentes o entradas a lugares secretos. El esqueleto del campeón surgirá de su tumba de manera automática para retar a cualquiera que intente pasar, permitiéndoselo solo en el caso de ser vencido. Si eso ocurriera, el campeón del caos se retirará a su tumba, hasta que llegue el siguiente caminante, durante toda la eternidad, si eso fuera necesario.

Los hombres bestia levantan también Monolitos a sus campeones, teniendo siempre una característica distintiva propia del guerrero en honor al cual es levantado. Usualmente son altos, delgados y bastamente esculpidos. La calavera y los cuernos del campeón serán situados en un nicho con su nombre inscrito y su estandarte dejado sobre la piedra o enterrado bajo ella. Cuando un campeón hombre bestia cae en batalla o alcanza el estado demoníaco, sus restos mortales son llevados a una piedra de la manada y su monolito erigido en sus alrededores. Los monolitos que se construyan por esa zona lo harán siguiendo una disposición de círculos concéntricos alrededor de la piedra de la manada, como depositarios eternos de la memoria de los campeones del caos abatidos en la lucha.

Los Monolitos de los Engendros del Caos[]

Por último, aunque infrecuente, puede ocurrir que los seguidores de un campeón del caos que haya sufrido la desgracia de ser transformado en un engendro le levanten un monolito. En este caso, el monolito se erigirá sobre una celda o prisión enterrada donde el antiguo paladín continua su miserable existencia. Cualquier adorador del caos que encuentre el monolito tirará algo de comida o bebida a la celda del engendro por un conducto a fin de que el paladín pueda sobrevivir en su confinamiento.

Monolitos dedicados a los Dioses[]

Monolitos a Khorne[]

Los monolitos de Khorne son elementos macabros, esculpidos con roca negra y cubierto con tallas de cráneos y huesos; a veces incluso mana sangre de ellos a raudales. Algunos están completamente construidos con los huesos y cráneos de enemigos caídos, y se alzan hacia el cielo como si fueran los restos de alguna bestia terrible y multicéfala.

En raras ocasiones, los servidores de Khorne crean sus monolitos con metal (el hierro y el bronce son sus materiales predilectos) y los adornan con horrendos bajorrelieves del símbolo de Khorne, cráneos estilizados y runas blasfemas, y están tan pulidos como un espejo, para lo cual se precisa de la inigualable pericia de los Enanos del Caos, de tal forma que reflejan la luz del sol a kilómetros a la redonda. Este monumento metálico no reflejara la imagen del que se mire a el, sino que mostrará al Campeón al cual esta levantado.

Sea cual sea su forma, los monolitos dedicados a Khorne siempre están rodeados por montones de cráneos. Los campeones de Khorne que se encuentren con el monolito se detendrán a dejar a sus pies las cabezas de sus victimas en la batalla en señal de respeto, formando una montaña de cráneos como la que rodea el trono del propio dios de la sangre. Ningún paladín que se precie de serlo se atrevería a pasar junto a uno de estos monumentos sin dejar en él un tributo de cabezas cercenadas y huesos blanquecinos. Afirman que cada cráneo que dejan pasa a formar parte del Trono de Cráneos de Khorne en sus dominios del Reino del Caos.  

Monolitos a Tzeentch[]

Monolito del Caos por Michael Phillippi.jpg

No hay dos monolitos dedicados a Tzeentch que sean iguales, y tratar de describirlos de forma consistente resulta casi imposible. Los monolitos al Señor del Cambio son irregulares, aunque impresionantes. Están hechos de piedras exóticas como obsidiana negra o mármol brillante, o incluso de algún material totalmente desconocido. Una vez el monolito es erigido, Tzeentch o el Príncipe Demonio alterará su forma continuamente, para ajustarlo a alguna especie de propósito o deseo inmortal.

Abundan las historias sobre monolitos formados por llamas vivas, cascadas de agua o columnas de humo sólido. Los monumentos vivientes de carne animada que gritan a los que pasen por sus cercanías son especialmente aterradores. Algunos monolitos ni siquiera están sujetos a la tierra, sino que flotan en el aire a baja altura, o reposan inexplicablemente sobre la superficie de un lago o río.  

Monolitos a Nurgle[]

Monolithes.jpg

Los monolitos a Nurgle parecen siempre parecen antiguos y deteriorados, sin que importe lo recientes que sean. Al Señor de la Podredumbre le es indiferente cualquier esfuerzo para preservar la apariencia física de los monumentos levantados en su nombre y deja que sus monolitos sucumban a los estragos del tiempo, el clima y las profanaciones de otros.

Es habitual que estén construidos de esquisto o pizarra de un color gris apagado, aunque también de hierro oxidado o cobre enverdecido. El moho, el musgo, el liquen y el limo suelen cubrir toda la superficie del monolito. Sus salientes y grietas son hogar de muchos insectos y alimañas repugnantes serpientes, sapos, lagartos, babosas y caracoles. Siempre que alguien se aproxime será rodeado por una gran nube de moscas que surgirá del monolito.

Los paladines de Nurgle muestran sus respetos arrojando los cadáveres de sus camaradas y enemigos a la base de estos monolitos, dejando que se pudran y críen moho en los crecientes montículos de desechos, alimentando la inmundicia que lo rodea.

Monolitos a Slaanesh[]

Los tumefactos monolitos de Slaanesh son una imagen tan hermosa como aterradora, y a menudo parecen rocas relucientes que se alzan hacia el cielo. Siempre están fabricados con los mejores materiales y suelen tener incrustaciones de exóticas piedras preciosas, con brillos rosados o púrpuras y veteadas con brillantes filones de cuarzo. Se tiene constancia de monolitos legendarios esculpidos por entero a partir de una única y descomunal piedra preciosa, aunque se ven raramente.

Es habitual que los monolitos contengan tallas de demonios, animales y humanos entrelazados, en bailes sugerentes, o en posturas imposibles y blasfemas. Estas imágenes son atractivas y repugnantes al mismo tiempo, y evocan seductoras imágenes de placer y poder, música ensoñadora, banquetes excesivos, sueños prohibidos y muchas otras tentaciones del Sendero del Caos. También tienen grabados los versos de poetas muertos hace mucho tiempo atrás, palabras que pueden hipnotizar y embaucar a los débiles de voluntad, obligándoles a saborear los meticulosos dobles sentidos, inspeccionar el sutil flujo de ideas y darles forma, y pasar toda la eternidad reflexionando sobre los sueños de dolor y placer evocados por estas palpitantes piedras.

Monolitos de la Gran Bestia[]

Los monolitos consagrados al Caos en estado puro presentan todo tipo de formas y tamaños. Los más comunes son simples y toscas losas de granito, en las que se talla ose pinta la temible estrella de ocho puntas del Caos. Mientras los seguidores de Khorne profanan los monolitos de Slaanesh, y los guerreros de Nurgle hacen otro tanto con los de Tzeentch, todos los acólitos del Caos rinden homenaje y respeto a estas representaciones del Caos allí donde las encuentran.  

Imágenes[]

Fuentes[]

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