Wiki La Biblioteca del Viejo Mundo
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Símbolo de La Mano Púrpura por Sam Manley

De todas las sectas del Caos activas dentro de las tierras del Imperio, ninguna es tan poderosa ni está tan arraigada como la Mano Púrpura, culto que veneran a Tzeentch, El que cambia las cosas, con la intención de dominar el Imperio.

Descripción[]

La Mano Púrpura es un organización amplia y con numerosos contactos, tiene células diseminadas en todo el Imperio y se ha pasado décadas infiltrando a agentes en posiciones de poder, desde los círculos interiores de las diversas órdenes de caballería hasta los Templarios de Sigmar, pasando incluso por los sacerdotes de mayor nivel de los distintos cultos del Imperio. Controlan a mercaderes, nobles, artesanos y plebeyos por igual. Ahora, mientras otras fuerzas se preparan para atacar el Imperio desde fuera, la Mano Púrpura conspira para derribarlo desde dentro.

Traman planes dentro de los planes, se implican en intrigas y corrupciones, propagan su mácula para situar individuos leales a su causa en los puestos más elevados de cada región. Resulta imposible hacer un recuento de los miembros de la Mano Púrpura: están por todas partes. Una parte de su objetivo principal consiste en reiniciar el cisma causado por las herejías sigmarianas (una época de desesperación y persecución) en un intento de desestabilizar aún más el Imperio.

Su plan es vasto, con una red de objetivos y contingencias tan complejas que ni siquiera los Magisters Magistri, como se autodenominan los líderes de la secta, entienden por completo la totalidad. Los sectarios individuales sólo conocen a un puñado de compañeros, y una fracción infinitesimal del plan. Esto proporciona a la secta una gran seguridad, por lo que un cazador de brujas que capture e interrogue a una docena de sectarios no conseguirá averiguar lo suficiente para perjudicar a la organización en general.

Aunque sus creencias y perspectivas son similares al Culto de la Corona Roja, ambos cultos se odian entre si e intentan destruir al otro como sea. El Culto de la Mano Púrpura busca infiltrarse en posiciones de poder y el Culto de la Corona Roja pretende organizar la población creciente de mutantes y Hombres Bestia del Imperio y prepararles para cuando la autoridad fracase y se inicie la guerra civil.

La Mano Púrpura se dedica a infiltrarse en las altas esferas del poder del Imperio con el objetivo de subvertir la aristocracia desde dentro. Funciona con un sistema de células. Los sectarios están repartidos por toda la nación y las comunicaciones entre ellos son intermitentes, incluso contradictorias. Obsesionadas con el secreto, varias células cambian constantemente sus códigos de reconocimiento, y ocasionalmente un mensajero de un grupo es asesinado por otro tras ser confundido con un cazador de brujas.

Es probable que la secta no haya causado mucho más daño únicamente debido a esta falta de coordinación. A pesar de su ineficacia, la Mano Púrpura es una verdadera amenaza para la estabilidad del Imperio. A lo largo de los años se ha infiltrado en muchas instituciones políticas y religiosas poderosas. Incluso miembros de alto rango de la nobleza o de los cultos de Sigmar y Ulric están siendo manipulados por la Mano Púrpura.

Ámbitos de Actuación[]

Célula de Middenheim

Particularmente en Middenheim, la secta cuenta con un gran número de miembros activos y planes avanzados sobre cómo controlar a la nobleza. El principal impulsor es el magister magistri de la secta, jefe del Círculo Interior, nada menos que el Señor de la Ley Karl-Heinz Wasmeier. Además de las intrigas de Wasmeier, las operaciones de la secta en Middenheim se dividen en tres ámbitos: reclutamiento y adoctrinamiento (Ordo Novitiae), recaudación de fondos (Ordo Impedimentae) e investigación y desarrollo (Ordo Terribilis).

Cada ámbito tiene su propio grupo de agentes y ocupa un tercio de la ciudad. El Ordo Novitiae opera desde Ulricsmund y se concentra en los barrios del noroeste, el Ordo Impedimentae tiene su sede en Kaufseit y se concentra en las zonas del suroeste, mientras que el Ordo Terribilis tiene su sede en la zona de Wynd, con células en los barrios del este.

Tres sectarios de alto rango, conocidos como magistri, controlan los Ordos. Se trata de especialistas (como Hechiceros, académicos o asesinos) o de miembros de larga trayectoria que han alcanzado posiciones de poder e influencia en la ciudad (como importantes miembros de un gremio o consejeros de alguna de las numerosas Komissiones de Middenheim).

El Círculo Interior[]

Supervisando cada movimiento están las tres figuras sombrías del Consejo Interior, a las que se suele llamar el Triunvirato. En parte por razones de seguridad, y en parte porque los sectarios están obsesionados con el secreto, las comunicaciones entre los tres Ordos y el Círculo Interior se mantienen al mínimo. Los magistri utilizan palomas mensajeras para enviar mensajes cortos y codificados entre los Ordos, pero los tres Consejeros Internos desconocen la verdadera identidad de los demás.

Wasmeier es el jefe nominal del Ordo Terribilis en Middenheim, aunque sus obligaciones como magister magistri y Señor de la Ley le dejan poco tiempo para dedicarse a la investigación y el desarrollo. Deja la mayor parte del trabajo al visir Bhar.

Gottfried Jarmund, un abogado muy respetado, dirige el Ordo Novitiae. Está especializado en defender a los jóvenes y a los desheredados de Middenheim, lo que le hace ganarse el corazón de los filántropos de la ciudad, pero también le pone en contacto con reclutas perfectos para la secta.

Erich Kalzbad es un funcionario de alto rango de la oficina del canciller. Un hábil malversador que tiene acceso al tesoro y es la persona perfecta para dirigir el Ordo Impedimentae.

Solo se reúnen en persona dos veces al año, en lo más profundo del bosque de Drakwald, en las noches del Hexenstag (Día de la Brujería, Día de Año Nuevo) y del Geheimnistag (Día del Misterio). En un claro mágicamente escondido, los magistri enmascarados de los tres Ordos realizan juramentos de devoción a Tzeentch, cantan sus alabanzas y concluyen la ceremonia con un sacrificio humano.

Historia[]

Mano purpura ritual

El origen de la Mano Púrpura no está muy claro, pues queda envuelto en mentiras y medias verdades. Algunos afirman que nació de entre los sindicatos del crimen de Sartosa y evolucionó hasta su forma actual: una amplia red de conspiraciones en cuyo centro se halla Tzeentch. Otros postulan que la secta es de origen reciente, pero la profundidad a la que logran influir en la sociedad imperial parece sugerir lo contrario.

Extendida por todo el Imperio, hace ya varios años que tenía una importante base de poder en Middenheim, y ha estado detrás de un complot para asesinar al Graf Boris Todbringer, frustrado por poco, siendo ésta, una de sus operaciones más famosas, junto al intento de sustituir al Emperador. Aunque pocos conocen los detalles completos, se rumorea que la Mano Púrpura casi logró reemplazar a Karl Franz, por un soberano títere (aunque algunos afirman que la secta trató de reemplazar al hijo y único heredero de Karl Franz). La forma en que casi lograron esto es incierto, y los superiores dentro del culto de Sigmar, así como las autoridades palatinas, se han mantenido firmemente ecuánimes al respecto. Basta con decir que la Mano Púrpura estuvo muy cerca de lograr su objetivo, y si lo hubieran hecho, habrían tenido bajo control todas las armas administrativas y militares de nuestro Imperio.

No hace mucho, el juez Wasmeier de Middenheim y una compañía naviera de la que se decía que tenía intereses financieros, fueron investigados por supuestas asociaciones con la Mano Púrpura. Desafortunadamente, la investigación fue restringida antes de una conclusión satisfactoria debido a la intervención del propio sumo sacerdote del Culto de Ulric. Al parecer, el Ar-Ulric había sido informado por uno de sus asesores de que los cazadores de brujas estaban promulgando un plan maestro de los Archilectores de la Iglesia de Sigmar que tenía la intención de minar la autoridad independiente de Middenheim, y por lo tanto dar una excusa políticamente conveniente para atraer a más agentes de Sigmar a la ciudad.

Miembro de la Mano Púrpura por Sam Manley

Aunque el Ar-Ulric aseguró a la corte imperial, y a los líderes de la orden de cazadores de brujas, que él realizaría su propia investigación con respecto a Wasmeier, es una creencia común dentro de ciertos círculos en Altdorf que el culto de Ulric, y la ciudad de Middenheim en general, carece de la experiencia de los cazadores de brujas en cuanto a investigación de tales materias, y por lo tanto no hizo un trabajo tan exaustivo como los templarios de Sigmar podría tener. Wasmeier fue liberado de todos los cargos, y el caso en su contra fue abandonado.

Se piensa que la Mano Púrpura representa un peligro significativo para los Sigmaritas y los devotos de Ulric, pues cree que el culto ha logrado infiltrarse tanto en la Iglesia de Sigmar como en la de Ulric, y está seguro de que los esfuerzos de esta maligna organización son en gran medida responsables de que las relaciones entre los dos credos son tan tensas. De hecho, muchos consideran el caso de Wasmeier como un caso perfecto, ya que sospecha que los asesores del Ar-Ulric que le desaconsejaron sobre la presencia de los cazadores de brujas en Middenheim eran de hecho miembros activos de la Mano Púrpura, o al menos fueron manipulados por ellos.

La Tormenta del Caos[]

Logo Tormenta del Caos
El trasfondo que puedes leer en esta sección o artículo se basa en la campaña mundial de La Tormenta del Caos, que ha sido sustituida por la de El Fin de los Tiempos.

Más recientemente, la Mano Púrpura ha intentado localizar a la reencarnación de Sigmar, aunque al final sus esfuerzos se han visto frustrados después de que Luthor Huss lo descubriera casualmente. Resumiendo, la Mano Púrpura no emprende tareas banales; no, las pequeñas victorias no significan nada para ellos, pues están adiestrados para perseguir el premio definitivo: controlar el Imperio.

Desde entonces, el culto de la Mano Púrpura ha estado en las sombras, reconstruyendo su fuerza en Middenheim y en todo el Imperio. Las células dispersas de sectarios que conforman la Mano Púrpura todavía están desorganizadas, y esto es lo que queda de los restos del culto en Middenheim.

Otros cultos -especialmente el Cetro de Jade de Slaanesh, el cual tiene multitud de seguidores entre jóvenes y ricos- colaboraron durante el asedio en distintos complots para que Middenheim cayese desde dentro. Al descubrir sus planes, los devotos fueron perseguidos y quemados por Cazadores de Brujas Imperiales. La Mano Púrpura, mientras tanto, permaneció oculta y concentrada en su supervivencia. Tzeentch es un dios sutil, y sus seguidores saben que a veces es mejor esperar el momento oportuno. Ese momento ha llegado.

Se rumorea que una célula de la Mano Púrpura, ha descubierto recientemente una gran cantidad de Piedra de Disformidad en polvo en una base Skaven abandonada en la SubCiudad bajo Middenheim. Sus agentes están utilizando el polvo para contaminar el abastecimiento de agua de la ciudad, desencadenando una ola de mutaciones por toda la ciudad. Con Archaón huyendo de Middenheim y la fuerza principal del ejército Imperial tras él, los restantes defensores de la ciudad no podrán hacer frente a un repentino ataque desde el interior. El primer objetivo fue el Templo de Ulric, el corazón espiritual de Middenheim.

Organización[]

Sectario de la Mano Púrpura 02 por Martin McKenna

Se sospecha que la Mano Púrpura tiene pequeñas posee divisiones menores de su organización por todo el Imperio, e incluso se extiende a Tilea y Estalia. Sin embargo, por alguna razón que todavía se desconoce, la Mano Púrpura parece tener poca o ninguna presencia dentro de Bretonia, el reino del Rey Leoncouer, aunque sigue siendo un montón de conjeturas si realmente no tienen ninguna presencia allí, o simplemente tienen más éxito ocultándose entre los bretonianos que entre los ciudadanos del Imperio. Como cualquier otro culto de Tzeentch, todos los recursos y esfuerzos de cada rama de la Mano Púrpura se inclinan hacia la subversión de cualquier organización social legítima en la que se infiltran.

Se dice que los agentes de la Mano Púrpura a menudo se encuentran dentro, o incluso dirigen, diversos sindicatos del crimen que se extienden a lo largo del Viejo Mundo, desde el punto más septentrional de Kislev hasta la isla meridional de Sartosa A pesar de que las organizaciones criminales están pobladas por la escoria y desechos de la sociedad, muy pocos de los piratas, ladrones y criminales de estos grupos parecen saber algo acerca de la conexión de la Mano Púrpura con su organización, o que simpaticen con la Mano Púrpura incluso si lo hicieran. Las tendencias criminales no siempre implican una inclinación hacia la herejía o la demonología.

Sin embargo, a pesar de su tamaño y la casi omnipresencia de la Mano Púrpura, en realidad es una organización bastante desorganizada y fragmentada, pues se subdivide en pequeñas células aisladas que dificultan o incluso imposibilitan la comunicación. Su estructura de pequeñas células aisladas garantiza su seguridad, pero dificulta la comunicación y la acción coordinada. Como resultado, las células tienden a actuar independientemente, ocasionalmente en desacuerdo entre sí. Tal vez, se preguntan los estudiosos, esto sea un reflejo de los inescrutables caprichos de Tzeentch, o tal vez es el diseño deliberado de la mente demoníaca fragmentada que inspira la secta.

Sectario de la Mano Púrpura 01 por Martin McKenna

La Mano Púrpura emplea mensajeros secretos para transmitir la voluntad del mago sectario a los distintos acólitos que controlan cada célula, pero estos mensajeros se pierden o son asesinados durante el trayecto con demasiada frecuencia. En consecuencia, la comunicación entre las células del Imperio suele ser irregular en el mejor de los casos, tendiendo a actuar de forma independiente, a veces incluso enfrentándose entre sí.

De echo, la Mano Púrpura está tan extendida que la comunicación entre las diversas ramas del culto resulta ser su punto más débil. El gran volumen de comunicados que pasan entre los numerosos brujos y acólitos del culto significa que es inevitable que algunos de ellos sean interceptados por los agentes leales del ejército del Imperio o la Santa Iglesia de Sigmar. Los cazadores de brujas han logrado frustrar varias conspiraciones debido a esto, y han obtenido buenas pistas en cuanto a los nombres y posiciones de algunos de los miembros más antiguos de la Mano Púrpura.

Las células de la Mano Púrpura se componen normalmente de grupos reducidos de nueve miembros en una ciudad concreta. Cada una de estas ciudades es el hogar de tres o más células dependiendo de su tamaño, que actúan independientemente y desconociendo las órdenes y movimientos de las demás células o ignorando su existencia.

Sectaria de la Mano Púrpura por Tom Ventre

Cada célula responde ante un acólito sectario, quienes a su vez les comunican las órdenes de los magos. Existen numerosos acólitos para mantener un flujo constante de información; normalmente hay uno por cada ciudad. Siempre que se comunican con una célula, ocultan su identidad por si la célula estuviera en peligro o fuera descubierta. Si esto llegara a ocurrir, se ordenaría a otra célula que destruyera a todos los supervivientes de la primera para evitar que se filtre información alguna.

En las grandes ciudades como Altdorf, Nuln y Middenheim la secta está mejor organizada. Los grupos se organizan bajo los auspicios de tres Ordos gobernantes. Estos son la Ordo Impedimentae, la Ordo Novitiae y la Ordo Terribilis.

Hay muchas sociedades secretas en el Imperio que trabajan de buena fe para promover reformas necesarias. Por desgracia, estos grupos proporcionan a la Mano Púrpura oportunidades abundantes de captación, así como un buen grado de cobertura para sus planes más siniestros. Con demasiada frecuencia, los cazadores de brujas han quemado a ingenuos revolucionarios mientras los verdaderos seguidores del Caos escapaban. Las reuniones de la secta celebradas en las noches en que Morrslieb está llena dan a los cazadores de brujas la única oportunidad real de atrapar a varios sectarios al mismo tiempo.

Las reuniones de la secta son una ocasión para que los miembros de la Mano Púrpura actualicen los códigos de reconocimiento, una serie de gestos con los que identifican a los otros conspiradores. Es posible que algunos sectarios con mala memoria tomen nota de dichos códigos.

Rangos de la secta[]

Cultistas de Tzeentch - Enemigo en las Sombras por Mark Gibbons

La Ordo Impedimentae tiene encomendada la tarea de conseguir fondos y recursos para la secta. Sus miembros cumplen el cometido de tesoreros e intendentes y están en la cúspide de una red más amplia que incluye el robo y el chantaje. Si bien la Ordo Impedimentae funciona como una banda organizada, debe ir con sumo cuidado.

Los delincuentes habituales se benefician de un código de conducta flexible por el que se apoyan unos a otros, pero sólo el señor del hampa más depravado pensaría en tener esta conversación con los seguidores del Caos. Los delincuentes deben tener cuidado de no alertar a la guardia de la población, pero no suelen preocuparse por las investigaciones más meticulosas de los cazadores de brujas.

La Ordo Novitiae se preocupa de buscar talentos y captar a nuevos miembros. Aunque a veces recurre al chantaje o a la fuerza, se le ha enseñado a identificar y reclutar a los verdaderos creyentes, en lugar de intentar coaccionar a la gente para que adore a Tzeentch. Los miembros de Ordo tienen que ser muy despiadados y duros, ya que les corresponde a ellos silenciar a cualquier novato que se convierta en un riesgo para la seguridad.

La Ordo Terribilis se encarga de la investigación y el desarrollo de la secta. Instruye en los rituales y hechizos de Tzeentch a los miembros con dotes para la magia, se asocia con demonios y estudia el saber prohibido. Dada la limitada base de experiencia disponible para la secta, la Ordo Terribilis de cada gran ciudad se centra en un campo en particular. En Nuln, lleva a cabo un experimento sociológico que anima a los mutantes a construir comunidades dentro de la ciudad. En Middenheim, prueba a fusionar las artes oscuras del demonólogo con las del nigromante.

Cada Ordo está encabezada por tres Magistri, que suelen ser expertos en otro campo útil (como hechiceros, eruditos o asesinos) o personas con una posición de autoridad fuera de la secta (como maestres de gremios o miembros de la aristocracia). Juntos, los Magistri de las tres Ordos forman un Círculo Interno de nueve.

En el Círculo Interno, los jefes de cada Ordo forman un consejo de gobierno conocido como el Triunvirato. Éste se encuentra en la cúspide de la jerarquía y elige a uno de los tres para que sea el líder regional de la secta: el Magister Magistri.

Los miembros del círculo interno de la secta suelen desconocer la identidad de los demás. Se reúnen sólo dos veces al año en Hexenstag y Geheimisnacht, cuando Morrslieb está en fase de luna llena. Vestidos con túnicas de la secta y elaboradas máscaras, comparten los logros y elaboran planes para la fase siguiente. Al finalizar, realizan ritos prohibidos, cantan alabanzas a Tzeentch y concluyen con un sacrificio humano.

Símbolo[]

Símbolo Mano Purpura

La Mano Púrpura utiliza como símbolo la huella ensangrentada de la palma de una mano morada. La usan como tarjeta de presentación, haciéndose un corte en la palma, apretando el puño y estampando su mano sangrienta sobre una superficie sólida. Todos los miembros la tienen tatuada en algún lugar del cuerpo. Los objetivos se marcan con el símbolo, pintadas en la puerta de un edificio o se transmiten a un individuo usando el hechizo la mano púrpura.

Los miembros también llevan una prenda de vestir de color púrpura, para ayudar a reconocerse. Las vestimentas ceremoniales suelen ser de color morado o púrpura oscuro como señal de su riqueza y poder, y están decoradas con diseños de manos y símbolos de Tzeentch. En las ceremonias tambien llevan el símbolo de Tzeentch colgado del cuello con una cadena de oro.

Motivación y objetivos[]

Emboscada mano púrpura cuarta edición rol power behind throne por JB Casacop

El principal objetivo de la Mano Púrpura es derrocar el gobierno del Imperio y sustituir al Emperador por un regente-títere que sea completamente leal a sus intereses. Una vez establecida, la Mano Púrpura será libre para desmantelar el Imperio provincia a provincia. La verdadera amplitud de la influencia de la Mano Púrpura sobre los asuntos del Imperio fue expuesta no hace mucho tiempo, durante un terrible escándalo que involucró al propio hijo y heredero del Emperador Karl Franz.

La manipulación es el sello de la Mano Púrpura. Mediante sobornos, extorsión y asesinato consiguen ocupar puestos de poder e influencia, tanto laicos como religiosos (existen pruebas de que la Mano Púrpura se ha infiltrado tanto en el culto de Sigmar como en el de Ulric, y que se dedica a mantener la discordia entre ambos grupos). Una vez afianzados, los sectarios acumulan poder en sus manos, eliminando rivales e individuos sospechosos.

Es imposible conocer el alcance de la influencia de la Mano Púrpura, pero se sabe que hace años fueron muy activos en Middenheim y se habían infiltrado en los niveles más elevados del gobierno. Corre el rumor de que recientemente han vuelto a resurgir.

Métodos y Reclutamiento[]

La Mano Púrpura - Enemigo en las Sombras Compendio

La manipulación, el soborno, la extorsión, el chantaje y el asesinato son las armas favoritas de la Mano Púrpura. La esencia de Tzeentch es el cambio, y su herramienta más poderosa es la hechicería, que permite a los agentes de la secta ofrecer enormes incentivos a aquellos cuyas almas ya están minadas por la ambición o el deseo de poder. El objetivo de la secta siempre es conseguir poder: político, militar o mágico. Lo hace colocando agentes en altas esferas, o corrompiendo a los que ya están allí.

La Mano Púrpura es muy cuidadosa y meticulosa en su proceso de reclutamiento, y escruta a todos los candidatos antes de permitirles el acceso al círculo interior. En el momento de hacer un acercamiento o poner en marcha una operación, la secta ya lo sabe todo sobre la persona, incluidas debilidades, predilecciones, seres queridos y otros puntos de presión.

Además, la Mano Púrpura controla agentes no afiliados mediante el chantaje y la extorsión, preparando situaciones que beneficien a la secta y promuevan sus intereses. Si un agente demuestra lealtad y capacidad, la célula podría invitarle a unirse a ella, aunque no siempre ocurre. En muchos casos sencillamente se ejecuta al individuo para evitar que revele sus contactos en un exceso de celo.

Pese a que parece ineficaz y desorganizada (y, de hecho, lo es), la Mano Púrpura es despiadada cuando se trata de perseguir a quienes frustran sus planes o llegan a averiguar demasiado sobre la secta. Demasiado' significa 'cualquier cosa'.

Ceremonias[]

Cada célula se reúne en secreto una vez al mes para invocar el poder de Tzeentch. El acólito sectario dirige a la congregación en una serie de frases escuetas, y una vez completadas, se hace un corte en la mano con un puñal ceremonial. Luego vierte su sangre en un cuenco mientras revela a los miembros el nuevo plan, y la gloria que les aguarda cuando por fin destruyan al Imperio. Al final del ritual, cada miembro da un paso al frente para beber del cuenco mientras el resto recita los nombres de Tzeentch en la lengua de los demonios.

Rivales[]

La Mano Púrpura tiene muchos enemigos. Todos los dioses reconocidos del Imperio se oponen a la amenaza del Caos. Incluso los shallyanos más mansos desprecian la influencia corruptora de El Que Cambia las Cosas y, aunque han jurado no derramar ellos la sangre de los sectarios, aun así querrían verlos desenmascarados y ejecutados… de la forma más humana posible. El Culto de Sigmar en particular se opone con ferocidad a todos los grupos que auspician la adoración del Caos. Sus cazadores de brujas están atentos a la búsqueda de sectarios y no tienen reparos en someterlos a un final lleno de torturas. La Orden del Martillo de Plata, como se conoce a los cazadores de brujas sigmaritas autorizados, tiene la sensación de que hay una amplia red de adoradores de Tzeentch que se identifican con el tatuaje de una mano púrpura, pero solo están empezando a entender la secta.

Aunque la Mano Púrpura es capaz de cooperar con otros seguidores del Caos cuando le conviene, suele considerar que las sectas menos organizadas son más una desventaja que una ventaja. La Mano Púrpura llega incluso a avisar a los cazadores de brujas de la existencia de otras sectas si con ello desvía la atención de éstos.

La Mano Púrpura son devotos del cambio, pero no son salvajes o anárquicos. Muchos de los miembros actúan con el interés propio en mente y se ven como beneficiarios del nuevo orden futuro. Por lo tanto, pueden entrar en conflicto con los seguidores del Caos que defiendan un credo más destructivo. La Corona Roja, otra secta de Tzeentch que considera que su misión es despertar a los mutantes y los hombres bestia de los bosques del Imperio e incitarlos a una campaña de conquista violenta, tiene mucho en común con la Mano Púrpura. Sin embargo, sus puntos de vista diferentes sobre el destino del Imperio aseguran que, pese a las similitudes, las dos sectas estén enfrentadas de manera encarnizada.

Sectarios de la Mano Púrpura[]

Sectarios de la Mano Púrpura por Martin McKenna

Casi todos los sectarios de la Mano Púrpura pertenecen a una de tres categorías:

  • Sectarios: Son los recién llegados a la secta. En la Mano Púrpura los recluta una rama de la Ordo Novitiae, pero ignoran en gran parte lo que la secta hace más allá de su propio ámbito pequeño y local.
  • Sectarios Superiores: A estos sectarios se les ha otorgado un cometido particular dentro de uno de los tres Ordos de la Mano Púrpura y es posible que hayan ascendidoal grado de Magistri.
  • Magus de la secta: Son líderes de la secta, miembros del Círculo Interno. Dentro de la Mano Púrpura, un magus (NdT: singular magus, plural magi) puede ser el jefe de una Ordo en particular y miembro del Triunvirato de una ciudad determinada. Los magi de la secta con una gran experiencia llegan ascender incluso al rango de Magister Magistri, la máxima autoridad de la secta dentro de una ciudad estado o provincia.

Aunque la Mano Púrpura es, con mucho, la secta de Tzeentch más extendida y ambiciosa, los adoradores del dios son legión. Adoptan todas las formas y tamaños posibles y están presentes en todos los estratos de la sociedad del Viejo Mundo y más allá. Cada secta sigue el ejemplo de su magus, sustituto espiritual de Tzeentch y guardián del saber de la secta.

Sin embargo, las sectas son innumerables y cada una tiene su propia forma de magus. En Norsca, muchos son chamanes conocidos como vitki. Los de la lejana Catai adoptan la forma de cortesanos y concubinas. Los magi de Bretonia a menudo son lugareños exaltados de talento, los Magister Magistri que montan las células locales de la Mano Púrpura. Cualquiera que sea la forma que adopte un magus, y con independencia de las mentiras que cuente para llegar al poder, al final sólo le importa una cosa: cambiar el statu quo.

Cultistas y Asociados[]

Fuentes[]

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