Wiki La Biblioteca del Viejo Mundo
Advertisement
Wiki La Biblioteca del Viejo Mundo

Mano púrpura mutante enemy in shadows companion.jpg

De todas las sectas del Caos activas dentro de las tierras del Imperio, ninguna es tan poderosa ni está tan arraigada como la Mano Púrpura, culto que veneran a Tzeentch, El que cambia las cosas, con la intención de dominar el Imperio. Esta organización, amplia y con numerosos contactos, posee agentes diseminados por todo el Imperio, desde los círculos interiores de las diversas órdenes de caballería hasta los Templarios de Sigmar, pasando incluso por los sacerdotes de mayor nivel de los distintos cultos del Imperio. Controlan a mercaderes, nobles, artesanos y plebeyos por igual.

Traman planes dentro de los planes, se implican en intrigas y corrupciones, propagan su mácula para situar individuos leales a su causa en los puestos más elevados de cada región. Resulta imposible hacer un recuento de los miembros de la Mano Púrpura: están por todas partes. Una parte de su objetivo principal consiste en reiniciar el cisma causado por las herejías sigmarianas (una época de desesperación y persecución) en un intento de desestabilizar aún más el Imperio.

Aunque sus creencias y perspectivas son similares al Culto de la Corona Roja, ambos cultos se odian entre si e intentan destruir al otro como sea. El Culto de la Mano Púrpura busca infiltrarse en posiciones de poder y el Culto de la Corona Roja pretende organizar la población creciente de mutantes y Hombres Bestia del Imperio y prepararles para cuando la autoridad fracase y se inicie la guerra civil.

Historia[]

Mano purpura ritual.png

El origen de la Mano Púrpura no está muy claro, pues queda envuelto en mentiras y medias verdades. Algunos afirman que nació de entre los sindicatos del crimen de Sartosa y evolucionó hasta su forma actual: una amplia red de conspiraciones en cuyo centro se halla Tzeentch. Otros postulan que la secta es de origen reciente, pero la profundidad a la que logran influir en la sociedad imperial parece sugerir lo contrario.

Extendida por todo el Imperio, hace ya varios años que tenía una importante base de poder en Middenheim, y ha estado detrás de un complot para asesinar al Graf Boris Todbringer, frustrado por poco, siendo ésta, una de sus operaciones más famosas, junto al intento de sustituir al Emperador. Aunque pocos conocen los detalles completos, se rumorea que la Mano Púrpura casi logró reemplazar a Karl Franz, por un soberano títere (aunque algunos afirman que la secta trató de reemplazar al hijo y único heredero de Karl Franz). La forma en que casi lograron esto es incierto, y los superiores dentro del culto de Sigmar, así como las autoridades palatinas, se han mantenido firmemente ecuánimes al respecto. Basta con decir que la Mano Púrpura estuvo muy cerca de lograr su objetivo, y si lo hubieran hecho, habrían tenido bajo control todas las armas administrativas y militares de nuestro Imperio.

No hace mucho, el juez Wasmeier de Middenheim y una compañía naviera de la que se decía que tenía intereses financieros, fueron investigados por supuestas asociaciones con la Mano Púrpura. Desafortunadamente, la investigación fue restringida antes de una conclusión satisfactoria debido a la intervención del propio sumo sacerdote del Culto de Ulric. Al parecer, el Ar-Ulric había sido informado por uno de sus asesores de que los cazadores de brujas estaban promulgando un plan maestro de los Archilectores de la Iglesia de Sigmar que tenía la intención de minar la autoridad independiente de Middenheim, y por lo tanto dar una excusa políticamente conveniente para atraer a más agentes de Sigmar a la ciudad.

Aunque el Ar-Ulric aseguró a la corte imperial, y a los líderes de la orden de cazadores de brujas, que él realizaría su propia investigación con respecto a Wasmeier, es una creencia común dentro de ciertos círculos en Altdorf que el culto de Ulric, y la ciudad de Middenheim en general, carece de la experiencia de los cazadores de brujas en cuanto a investigación de tales materias, y por lo tanto no hizo un trabajo tan exaustivo como los templarios de Sigmar podría tener. Wasmeier fue liberado de todos los cargos, y el caso en su contra fue abandonado.

Se piensa que la Mano Púrpura representa un peligro significativo para los Sigmaritas y los devotos de Ulric, pues cree que el culto ha logrado infiltrarse tanto en la Iglesia de Sigmar como en la de Ulric, y está seguro de que los esfuerzos de esta maligna organización son en gran medida responsables de que las relaciones entre los dos credos son tan tensas. De hecho, muchos consideran el caso de Wasmeier como un caso perfecto, ya que sospecha que los asesores del Ar-Ulric que le desaconsejaron sobre la presencia de los cazadores de brujas en Middenheim eran de hecho miembros activos de la Mano Púrpura, o al menos fueron manipulados por ellos.

Más recientemente, la Mano Púrpura ha intentado localizar a la reencarnación de Sigmar, aunque al final sus esfuerzos se han visto frustrados después de que Luthor Huss lo descubriera casualmente. Resumiendo, la Mano Púrpura no emprende tareas banales; no, las pequeñas victorias no significan nada para ellos, pues están adiestrados para perseguir el premio definitivo: controlar el Imperio.

Desde entonces, el culto de la Mano Púrpura ha estado en las sombras, reconstruyendo su fuerza en Middenheim y en todo el Imperio. Las células dispersas de sectarios que conforman la Mano Púrpura todavía están desorganizadas, y esto es lo que queda de los restos del culto en Middenheim.

Otros cultos -especialmente el Cetro de Jade de Slaanesh, el cual tiene multitud de seguidores entre jóvenes y ricos- colaboraron durante el asedio en distintos complots para que Middenheim cayese desde dentro. Al descubrir sus planes, los devotos fueron perseguidos y quemados por Cazadores de Brujas Imperiales. La Mano Púrpura, mientras tanto, permaneció oculta y concentrada en su supervivencia. Tzeentch es un dios sutil, y sus seguidores saben que a veces es mejor esperar el momento oportuno. Ese momento ha llegado.

Se rumorea que una célula de la Mano Púrpura, ha descubierto recientemente una gran cantidad de Piedra de Disformidad en polvo en una base Skaven abandonada en la SubCiudad bajo Middenheim. Sus agentes están utilizando el polvo para contaminar el abastecimiento de agua de la ciudad, desencadenando una ola de mutaciones por toda la ciudad. Con Archaón huyendo de Middenheim y la fuerza principal del ejército Imperial tras él, los restantes defensores de la ciudad no podrán hacer frente a un repentino ataque desde el interior. El primer objetivo fue el Templo de Ulric, el corazón espiritual de Middenheim.

Organización[]

Se sospecha que la Mano Púrpura tiene pequeñas posee divisiones menores de su organización por todo el Imperio, e incluso se extiende a Tilea y Estalia. Sin embargo, por alguna razón que todavía se desconoce, la Mano Púrpura parece tener poca o ninguna presencia dentro de Bretonia, el reino del Rey Leoncouer, aunque sigue siendo un montón de conjeturas si realmente no tienen ninguna presencia allí, o simplemente tienen más éxito ocultándose entre los bretonianos que entre los ciudadanos del Imperio. Como cualquier otro culto de Tzeentch, todos los recursos y esfuerzos de cada rama de la Mano Púrpura se inclinan hacia la subversión de cualquier organización social legítima en la que se infiltran.

Se dice que los agentes de la Mano Púrpura a menudo se encuentran dentro, o incluso dirigen, diversos sindicatos del crimen que se extienden a lo largo del Viejo Mundo, desde el punto más septentrional de Kislev hasta la isla meridional de Sartosa A pesar de que las organizaciones criminales están pobladas por la escoria y desechos de la sociedad, muy pocos de los piratas, ladrones y criminales de estos grupos parecen saber algo acerca de la conexión de la Mano Púrpura con su organización, o que simpaticen con la Mano Púrpura incluso si lo hicieran. Las tendencias criminales no siempre implican una inclinación hacia la herejía o la demonología.

Sin embargo, a pesar de su tamaño y la casi omnipresencia de la Mano Púrpura, en realidad es una organización bastante desorganizada y fragmentada, pues se subdivide en pequeñas células aisladas que dificultan o incluso imposibilitan la comunicación. La Mano Púrpura emplea mensajeras secretos para transmitir la voluntad del mago sectario a los distintos acólitos que controlan cada célula, pero estos mensajeros se pierden o son asesinados durante el trayecto con demasiada frecuencia. En consecuencia, la comunicación entre las células del Imperio suele ser irregular en el mejor de los casos, tendiendo a actuar de forma independiente, a veces incluso enfrentándose entre sí.

De echo, la Mano Púrpura está tan extendida que la comunicación entre las diversas ramas del culto resulta ser su punto más débil. El gran volumen de comunicados que pasan entre los numerosos brujos y acólitos del culto significa que es inevitable que algunos de ellos sean interceptados por los agentes leales del ejército del Imperio o la Santa Iglesia de Sigmar. Los cazadores de brujas han logrado frustrar varias conspiraciones debido a esto, y han obtenido buenas pistas en cuanto a los nombres y posiciones de algunos de los miembros más antiguos de la Mano Púrpura.

Las células de la Mano Púrpura se componen de grupos reducidos de nueve miembros en una ciudad concreta. Cada una de estas ciudades es el hogar de tres o más células, que actúan independientemente y desconociendo las órdenes y movimientos de las demás células. Cada célula responde ante un acólito sectario, quienes a su vez les comunican las órdenes de los magos. Existen numerosos acólitos para mantener un flujo constante de información; normalmente hay uno por cada ciudad. Siempre que se comunican con una célula, ocultan su identidad por si la célula estuviera en peligro o fuera descubierta. Si esto llegara a ocurrir, se ordenaría a otra célula que destruyera a todos los supervivientes de la primera para evitar que se filtre información alguna.

Símbolo[]

La Mano Púrpura utiliza corno símbolo la huella ensangrentada de la palma de una mano. La usan como tarjeta de presentación, haciéndose un corte en la palma, apretando el puño y estampando su mano sangrienta sobre una superficie sólida. En las ceremonias visten túnicas de color púrpura oscuro como señal de su riqueza y poder, y llevan el símbolo de Tzeentch colgado del cuello con una cadena de oro.

Motivación y objetivos[]

Emboscada mano púrpura cuarta edición rol power behind throne por JB Casacop.jpg

El principal objetivo de la Mano Púrpura es derrocar el gobierno del Imperio y sustituir al Emperador por un regente-títere que sea completamente leal a sus intereses. Una vez establecida, la Mano Púrpura será libre para desmantelar el Imperio provincia a provincia. La verdadera amplitud de la influencia de la Mano Púrpura sobre los asuntos del Imperio fue expuesta no hace mucho tiempo, durante un terrible escándalo que involucró al propio hijo y heredero del Emperador Karl Franz.

La manipulación es el sello de la Mano Púrpura. Mediante sobornos, extorsión y asesinato consiguen ocupar puestos de poder e influencia, tanto laicos como religiosos (existen pruebas de que la Mano Púrpura se ha infiltrado tanto en el culto de Sigmar como en el de Ulric, y que se dedica a mantener la discordia entre ambos grupos). Una vez afianzados, los sectarios acumulan poder en sus manos, eliminando rivales e individuos sospechosos.

Es imposible conocer el alcance de la influencia de la Mano Púrpura, pero se sabe que hace años fueron muy activos en Middenheim y se habían infiltrado en los niveles más elevados del gobierno. Corre el rumor de que recientemente han vuelto a resurgir.

Reclutamiento[]

La Mano Púrpura es muy cuidadosa en su proceso de reclutamiento, y escruta a todos los candidatos antes de permitirles el acceso al círculo interior. Además, la Mano Púrpura controla agentes no afiliados mediante el chantaje y la extorsión, preparando situaciones que beneficien a la secta y promuevan sus intereses. Si un agente demuestra lealtad y capacidad, la célula podría invitarle a unirse a ella, aunque no siempre ocurre. En muchos casos sencillamente se ejecuta al individuo para evitar que revele sus contactos en un exceso de celo.

Ceremonias[]

Cada célula se reúne en secreto una vez al mes para invocar el poder de Tzeentch. El acólito sectario dirige a la congregación en una serie de frases escuetas, y una vez completadas, se hace un corte en la mano con un puñal ceremonial. Luego vierte su sangre en un cuenco mientras revela a los miembros el nuevo plan, y la gloria que les aguarda cuando por fin destruyan al Imperio. Al final del ritual, cada miembro da un paso al frente para beber del cuenco mientras el resto recita los nombres de Tzeentch en la lengua de los demonios.

Rivales[]

La Mano Púrpura tiene muchos enemigos. Todos los dioses reconocidos del Imperio se oponen a la amenaza del Caos. Incluso los amables Shallyanos vilipendian la influencia corruptora del Arquitecto del Destino, y aunque han jurado en contra de derramar personalmente la sangre de los cultistas, aún desearían verlos expuestos y ejecutados... humanamente. El Culto de Sigmar en particular se opone ferozmente a todos los grupos que patrocinan la adoración del Caos. Sus cazadores de brujas están atentos para rastrear a los cultistas y no tienen reparos en someterlos a un final tortuoso. La Orden del Martillo de Plata, como se conoce a los cazadores de brujas sigmaritas con licencia, tiene la noción de que una red generalizada de adoradores de Tzeentch se identifica con tatuajes de manos de color púrpura, pero incluso ellos solo están comenzando a comprender el culto.

Si bien la Mano Púrpura trabajaría junto con otros seguidores del Caos cuando les conviene, en general tienden a encontrar que las sectas menos organizadas son una desventaja en lugar de una ventaja. La Mano Púrpura incluso llega a avisar a los cazadores de brujas sobre la existencia de otros cultos, si al hacerlo, los cazadores pierden su propia pista.

La Mano Púrpura son devotos del cambio, pero no son salvajes ni anárquicos. Muchos de sus miembros actúan teniendo en cuenta sus propios intereses, viéndose a sí mismos como beneficiarios de un nuevo orden futuro. Como tales, pueden entrar en conflicto con los seguidores del Caos que defienden un credo más destructivo. La Corona Roja, otro culto de Tzeentch que considera su misión despertar a los Mutantes y Hombres Bestia de los bosques del Imperio y estimularlos a una campaña de conquista violenta, tiene mucho en común con la Mano Púrpura. Sin embargo, sus diferentes visiones del destino del Imperio aseguran que, a pesar de todas sus similitudes, los dos cultos se oponen amargamente.

Cultistas y Asociados[]

Imágenes[]

Fuentes[]

Advertisement