FANDOM


Pat-Loboyko-hag-mother

"Si tan solo pudieras escuchar lo que los espíritus dicen de ti, te borraría la sonrisa de tu cara."

Madre Bruja anónima

Las legendarias Madres Brujas, son poderosas hechiceras conocidas por sus poderes de adivinación, sanación y por su influencia sobre los espíritus de la anciana viuda. La mayoría de ellas viven en viejas cabañas destartaladas cerca de las comunidades a las que atienden. Las Madres Brujas raramente abandonan sus hogares obligando a quienes precisan de ellas a emprender duros viajes hasta su encuentro. Sin embargo, unas pocas vagan por Kislev, siguiendo a los espíritus donde quiera que éstos las lleven, compartiendo su conocimiento. Aunque la mayoría de ellas parezcan extremadamente ancianas y decrépitas – sus columnas vertebrales torcidas crujen de modo alarmante con el más pequeño movimiento – muchas mantienen su vigor juvenil y pueden ser sorprendentemente activas.

Una gangaEditar

La Bruja caminó lentamente. Todos los hombres adultos de la aldea se habían reunido para encontrarse con ella. Era muy vieja, incluso para las de su clase. La carne en su cara era marrón, arrugada y seca. Algunos decían que tenía más de cien años, lo cual no era difícil de creer. Miró alrededor del círculo de aldeanos con atención, mirándolos desde su incómoda postura. Aunque parecía frágil, incluso el más grande de los aldeanos sintió miedo cuando su mirada pasó por ellos. 

El atamán se adelantó.

-¿Has hablado con ellos?- Preguntó vacilante.

La bruja se rió divertida.

-He preguntado, así que sí- respondió y arrojó un puñado de pétalos al aire.

El grupo esperó expectante pero no hubo más explicaciones. El atamán volvió a hablar, incitándola.

-¿Y qué dijeron?

La bruja volvió a reír, pero esta vez amargamente.

-Dicen que necesitan un bebé.

El atamán hizo una seña a dos hombres que rápidamente se escabulleron. Regresaron unos momentos después, uno de ellos cargando un pequeño bulto. El bebé lloraba ruidosamente y, en la distancia, se podía oír a su madre gritar.

-Tómalo- dijo el atamán.- Y haz lo que prometiste.

La bruja caminó desde el pueblo con el bebé en brazos, carcajeándose.

Receta para protegerse de las brujasEditar

  • Mezcla en una taza sangre seca de cabra con plumas trituradas y una cebolla entera pelada y picada.
  • Desangra por completo a una loba preñada y mezclalo con un trozo del mejor queso (Grubentreich es el mejor).
  • Hierva la cabeza de la loba durante dos días y escurra el caldo. Después mezclalo todo junto y escúrralo en un tazón de plata. Añada sal y pimienta al gusto.
  • Dejalo reposar
  • Bebete la mitad y pintate con la otra mitad de la cabeza a los pies, para que ninguna bruja pueda maldecirle.
  • Solo funciona durante media hora.

FuentesEditar

El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.