Wiki La Biblioteca del Viejo Mundo
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Mapa indicando la presencia de Hombres Bestias

Cuando la mayoría de habitantes del Viejo Mundo piensan en los Hombres Bestia, imaginan las salvajes criaturas de los grandes bosques del Viejo Mundo, sobre todo los de Drakwald, en donde se encuentra el Bosque de las Sombras, el más oscuro e impenetrable de todos. Piensan en monstruos que tienen la apariencia de un hombre cruzado con el ganado. Y, a no ser que se alejaran del continente, no tienen razón alguna para creer que criaturas así puedan habitar otros lugares del mundo.

Sin embargo, no sería correcto pensar que el poder del Caos es tan uniforme y predecible como para dar a sus hijos el mismo aspecto en todo. El Caos es, por naturaleza, inconsistente y maleable y, al igual que él produce un efecto en el mundo, el mundo también influyen en el Caos. Existen Hombres bestias en muchos lugares además del Viejo Mundo. Estos muestran características propias del lugar en el que viven y son descritos en función de los miedos y leyendas de los habitantes de esa zona.

Es difícil determinar si esto es una consecuencia de la influencia directa de las bestias en el folklore local o si los poderes del Caos han dado a sus criaturas la forma más adecuada para sembrar el terror en una población determinada: ninguna de las dos fuerzas se detiene nunca y se alimentan la una de la otra. En el Imperio, los demonios y diablos son descrito a menudo como seres retozones y con aspecto de cabra y no es coincidencia que los hombres bestias de los bosques tengan esa apariencia.

Con el tiempo, las expectativas y las creencias, los sueños y pesadillas de la gente dan forma al Caos, que fluye desde el Norte. El Caos toca la tierra y a las criaturas, que absorben su alterada energía. Luego, estas criaturas mutantes sirven para confirmar los miedos de aquellos que los crearon.

Algunas de las tribus orientales de Norsca sostienen que sus guerreros deben cercenar la cabeza de un gigantesco monstruo de pelo blanco al que llaman Ymir, como rito para dejar de ser considerados niños. Los enanos de la Karak-Drak cuentan historias similares de mastodónticas bestias de pelo blanco y, aunque sus primos del Sur los consideran una raza extraña, no habría por qué no creer a estos enanos.

Más allá de los desiertos occidentales, en Naggaroth, son muchas las criaturas que habitan las Montañas del Espinazo Negro, desde arpías a mantícoras y quimeras. Además de estas criaturas, una extraña raza de bípedos escamosos ha sido vista a veces en las cuevas y cavernas. Estas criaturas, aproximadamente de la altura de un hombre y cubiertas de pies a cabeza con unas escamas espinosas, son muy primitivas y empuñan contra ellas mismas sus hachas y garrotes.

A veces, en los malos tiempos o cuando la llamada del Caos desde el norte se hace más fuerte, estos monstruos descienden de los picos de las montañas para atacar las poblaciones de los Elfos Oscuros o para unirse a los ejércitos del Caos. Son tan numerosos que hacen falta ejércitos grandes y bien entrenados para repeler sus ataques.

Bengalí de Ind

Aquellos que han viajado al este cuentan historias de bestias con apariencia humana pero sin humanidad alguna, al igual que las de Drakwald. Los comerciantes de especias de Ind narran historias de gigantescos monstruos con cabeza de tigre. Las gentes de Ind dicen que estos seres son nobles pero veleidosos y que tan pronto defenderán un poblado como lo arrasarán sin dejar piedra sobre piedra. Los motivos que les llevan los peligrosos Bengalís a actuar así son incomprensibles, pero se les sigue dejando ofrendas de arroz y carne con la esperanza de aplacar su furia.

En el Viejo Mundo se sabe poco de las tierras mas allá de Arabia, conocidas como las Tierras del Sur. Los más grandes sabios del Viejo Mundo saben que este lugar, además de por humanos, está habitado por una especie de grandes gorilas, animales que se parecen mucho a los humanos más primitivos. Algunos de estos Hombres Simio son muy inteligentes y tienen capacidad para organizarse y usar armas y herramientas en los astutos ataques que llevan a cabo contra los otros habitantes de la jungla. Cuando los Hombres Lagarto o los Goblins los persiguen, se desvanecen en la bóveda que conforman los altos árboles.

Todas estas criaturas pueden ser o no hijos del Caos, o incluso alguna extraña raza en sí mismas (aunque puede que solo sean imaginaciones de las mentes atribuladas de los viajeros asustados o invenciones de gente a la que le gusta extender rumores). Nadie puede determinar cuántos de los antepasados de las extrañas criaturas de hoy en día fueron afectados por los poderes mutantes de los Vientos de Magia. Aun con todo, el origen de estas criaturas es irrelevante, ya que a la gente corriente le interesa mucho más saber cómo defenderse de ellos que de saber de donde vinieron.

Fuente.[]

  • Ejércitos Warhammer: Bestias del Caos (6ª Edición). Pag 16.
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