FANDOM


Cuando un Elfo Oscuro muere, sus compañeros rara vez se preocupan por el cascarón vacío que deja atrás. La debilidad es despreciada en Naggaroth y es raro que la muerte de algún individuo no pueda atribuirse de algún modo a la fragilidad de su cuerpo o a la escasez de determinación.

Por supuesto, hay excepciones. A pesar de las formas crueles y endurecidas de los Elfos Oscuros, los vínculos de verdadera amistad y admiración existen en Naggaroth (aunque estos últimos son a menudo una aceptación cauta de la habilidad del rival). Dichos vínculos se ocultan con cuidado para que no sean vistos como debilidad. En cualquier caso aseguran que algunos individuos están lo suficientemente bien considerados para ganarse el descanso eterno en un sepulcro de obsidiana en vez de convertirse en forraje de Arpías y Gélidos.

Incluso los rivales más acérrimos aceptan este honor. Nada refuerza más el sentido de superioridad (y la seguridad) de un Elfo Oscuro que saber no solo que su enemigo ha muerto, sino conocer también el lugar donde está enterrado el cuerpo, en caso de que desee verlo. Incluso el Rey Brujo no es inmune a la atracción de tales garantías y suele acercarse a la explanada de la Torre Negra llena de mausoleos con los restos mohosos de los Príncipes Oscuros que pensaban usurpar el trono a Malekith.

FuenteEditar

  • Ejércitos Warhammer: Elfos Oscuros (8ª Edición).
El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.