FANDOM


Conde Vampiro Warhammer Mark of Chaos Necrarca

Imagen ilustrativa

El manicomio de Lembrooke fue construido por el gremio de galenos, pero no para tratar a los dementes como hacen las sacerdotisas de Shallya en sus refugios, sino para estudiar a los trastornados en un lugar aislado en el que sólo las bestias y los árboles pudiesen oír sus gritos. Lembrooke estaba dirigido por los doctores Feder y Teer, las máximas eminencias en su campo, que empleaban técnicas vanguardistas como la trepanación para extraer a los demonios del cráneo, la extirpación de tiroides, hierros al rojo y envenenamientos controlados.

Con el paso de los años un puñado de sujetos experimentales lograron escapar al campo circundante, pero tan sólo era cuestión de tiempo. Lembrooke fue construido tan lejos de la civilización precisamente para evitar tales incidentes causasen molestias a los vecinos. Uno de los fugados padecia de un sindrome de amnesia irritante de Feder tan grave que tan sólo respondia al nombre de Nummersieben porque estaba escrito en la puerta de su celda. Aquel paciente vagó por la espesura hasta que el destino quiso que su camino se cruzase con el de Dintomaz, un vampiro del clan Necrarca. Dintomaz buscaba ayuda para sus propios experimentos y comprobó que Nummersieben era un criado excepcional. Cuando los balbuceos de su nuevo ayudante le permitieron saber de la existencia de todo un edificio lleno de útiles sirvientes (y sujetos) en potencia, el vampiro se mostró intrigado.

Durante una noche los gritos de los galenos se unieron a los de los pacientes mientras Dintomaz dejaba claro que Lembrooke le pertenecía, y que sus residentes le servirian tanto vivos como muertos.

En la actualidad se lleva a cabo en el recinto un experimento mucho más grandioso. En vida, Dintomaz había sido un nigromante obsesionado con comunicarse con los muertos; en la no-vida es un maestro del control de los espiritus. Introduciendo a los fantasmas que dominaba en el interior de las confusas mentes de los lunáticos ha logrado reunir un pequeño ejército de seres vivos a quienes puede controlar con la misma facilidad que a los zombies. Los locos de Lembrooke no adolecen de ninguna debilidad comunes entre los muertos vivientes, y pueden confundirse fácilmente entre los vivos para procurarle más sujetos a Dintomaz mientras se preparan para desbancar a la sociedad que los recluyó.

FuenteEditar

El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.