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Corona del Fénix
La Corona del Fénix original fue creada en la época de Aenarion. No se forjó a partir de una sola pieza de metal, sino a partir de lingotes de oro y piedras preciosas traídas de los diez reinos. Desde el principio, se consideró que la Corona del Fénix debía proceder de todos los reinos que iba a gobernar.

Caledor II fue el primer y único Rey Fénix que llevó la corona a la batalla. Resulta interesante destacar que, según los documentos de los Altos Elfos, solo Caledor II poseía la arrogancia necesaria para portar la Corona del Fénix en combate, pues ningún otro Rey Fénix anterior ha hecho lo mismo. Tan seguro estaba Caledor de su superioridad que se negaba a creer que el enemigo tendría la fuerza de armas suficiente para arrebatársela. La insensatez de su decisión se comprobó más tarde, cuando el Gran Rey Enano Gotrek Rompestrellas tomó la corona del cadáver de Caledor como botín de guerra y como recompensa por los agravios sufridos. Tras perderse en la batalla, la primera Corona del Fénix nunca volvió a recuperarse.

Mientras los Altos Elfos preparaban un ejército para asaltar Karaz-a-Karak, los Elfos Oscuros atacaron Ulthuan una vez más. Después de su ascenso al Trono del Fénix, Caradryel vio que era inútil proseguir la guerra contra los Enanos para recuperar la Corona, cuando su propio reino estaba siendo atacado, por lo que dejando a un lado el orgullo, pidió la forja de una nueva corona y ordenó a los ejércitos en las colonias del Viejo Mundo que regresaran a casa. Entre los Elfos más orgullosos se creó un gran alboroto. Parecía un insulto enorme al orgullo élfico que la Corona del Fénix permaneciese en manos de los Enanos. Caradryel replicó que antes perdería la corona que el reino y continuó con su política.

La tarea de forjarla recayó en los sacerdotes de Vaul, que llevaron a cabo la tarea con toda la diligencia que caracterizaba a su orden y, después de un siglo de trabajo, la nueva corona estaba terminada. Consciente de la impetuosidad de Caledor, el primer decreto de Caradryel fue que la nueva Corona del Fénix como símbolo de la realeza Élfica nunca entraría en el fuego de la batalla. Además, anunció que a partir de ahora la corona tendría una guardia de un centenar de Leones Blancos de Cracia para velar por ella en todo momento.

Incluso en la actualidad, la corona original todavía descansa en Karaz-a-Karak la mayor parte del tiempo, siendo un recuerdo querido para los Enanos, y una herida dolorosa para el orgullo de los Altos Elfos. Los Enanos podrían devolver la Corona a los Elfos, siempre y cuando estos les dieran una retribución adecuada y pidieran disculpas por los acontecimientos de la Guerra de la Venganza. Aunque esto no ha ocurrido nunca, y no parece que vaya ocurrir en los próximos miles de años, si por algo son reconocidos los Enanos es por ser una raza muy paciente.

La Corona del Fenix no se guarda siempre en el mismo lugar, sino que se presta entre los clanes que tomaron parte en la batalla final que dio lugar a su captura. Cada década, más o menos, es tomada bajo fuerte custodia de una fortaleza a otra, de modo que los todos Enanos pueden contemplar este poderoso premio. Este intercambio se lleva a cabo en los adustos Festivales de la Conmemoración, donde los Enanos maldicen a los elfos y alaban a los guerreros Enanos de épocas pasadas, a la vista de la Corona del Fénix de Ulthuan.

FuentesEditar

  • Ejércitos Warhammer: Altos Elfos (7ª Edición).
  • Ejércitos Warhammer: Altos Elfos (8ª edición).
  • Black Library: Grungelore.
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