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Emblema Warhammer Total War Clar Karond

La Torre de la Muerte, la Ciudad de los Barcos.

Clar Karond sirve como astillero principal del Rey Brujo, donde innumerables hordas de esclavos trabajan en las flotas del Rey Brujo ya que aquí se colocan las quillas de miles de barcos y naves de asalto con las que saquean las tierras de Ulthuan y de más allá. Dos tercios de la flota ligera de Naggaroth permanecían anclados en la Ciudad de los Barcos durante los largos meses del invierno, cuando los estrechos del Mar Frío quedaban completamente congelados.

La CiudadEditar

Clar Karond es una de las ciudades más grandes de Naggaroth y está situada en un ancho valle rodeado por los formidables peñascos de las montañas del Reino de la Noche, extendiendose desde las orillas del Río Ponzoña Roja hasta los pinares de los Riscos del Crepúsculo. Diques secos, almacenes y dependencias de esclavos dominan la orilla oriental del río; la ciudad en sí, con las murallas, altas casas solariegas y estrechas calles, se alza en la margen occidental. Los ciudadanos nobles también tienen muelles privados en la orilla oeste.

Clar Karond es grande y extensa y sus calles de estaban hechas para matar a los incautos. Al igual que todas las ciudades druchii, casas de altos muros se encumbran sobre angostas calles serpenteantes perdidas en sombras. Estrechas ventanas —troneras para ballesteros, de hecho— contemplan a los transeúntes desde lo alto. Cada casa era una ciudadela por derecho propio, fortificada contra los intrusos procedentes de la calle y contra las familias vecinas de ambos lados. Muchas calles y callejones no conducen a ninguna parte, cerrados por un extremo y con pozos mortales, o llevan a las ponzoñosas cloacas de debajo de la ciudad. Es un lugar por el que los desconocidos caminaban con prudencia. Tres puentes de piedra y oscuro hierro conectan las dos mitades de Clar Karond, y es bien sabido que los nobles de la ciudad contratan a bandas de matones para que obliguen a los viajeros que van en su dirección a pagar un derecho de tránsito.

Fortaleza Elfo Oscuro

Fortaleza Elfo Oscuro

La ciudad está rodeada de bosques de gigantescos pinos, árboles negros que cubren el suelo con una capa de oscuridad impenetrable. En esos antiguos bosques los Elfos Oscuros obtienen la madera negra con la que construyen sus barcos de guerra. Los Naggarothi no llevan a cabo este trabajo ellos mismos, por supuesto, ya que estas labores se consideran demasiado inferiores para ellos, sino que miles de esclavos se dedican a estas tareas. Estos árboles negros y son talados y arrastrados hasta la ciudad de Clar Karond por grupos de esclavos encadenados, dejando a su paso un sendero de destrucción que atraviesa los bosques como una cicatriz. En estos parajes solo se oyen los lamentos de los esclavos y la tala de los árboles, pues los Elfos Oscuros han expulsado a todas las criaturas vivas de sus sombras oscuras bajo las ramas de los árboles.

Conforme los bosques retroceden consumidos por la tala y el fuego, las calles en expansión de Clar Karond van llenando los huecos que quedan en su lugar. Año a año, la ciudad crece gracias a los esclavos y al saqueo de las tierras circundantes. Antaño únicamente había una torre sobre el Río Ponzoña Roja, pero ahora el Risco del Crepúsculo está erizado con minaretes dentados. Con cada expansión, se han alzado nuevas murallas, no solo para proteger la ciudad sino para defender cada torre de sus vecinas. Como resultado, las calles de Clar Karond son un laberinto lleno de edificios medio derruidos, callejones obstruidos y distritos enteros enterrados para siempre conforme se construyen nuevas fortalezas.

Clar Karond también es famosa por sus Señores de las Bestias. Fue allí donde siglos atrás los caballeros de Hag Graef domaron a los primeros Gélidos, y mucho después, donde los feroces Kharibdyss se vieron atados a la voluntad de los Elfos Oscuros. Actualmente, los corrales de Mantícoras, las jaulas de Arpías y similares son tan comunes en Clar Karond como los templos de Khaine. No obstante, ambos son superados en número por los templos a Anath Raema, la diosa de la caza salvaje que siempre ha sido la patrona de los Señores de las Bestias. Es por ello que cuando los ejércitos de Clar Karond marchan a la guerra lo hacen en nombre de Anath Raema, conduciendo a sus hijos salvajes frente a ellos para romper las líneas enemigas con dientes y garras.

Al oeste de Clar Karond se halla la Puerta de la Muerte, la entrada más oriental hacia el reino subterráneo. Guardada por siete hidras, la Puerta de la Muerte se halla oculta entre los altos árboles de los Bosques Negros. Las patrullas de Elfos Oscuros procedentes de la Puerta de la Muerte rastrean estos bosques en busca de esclavos fugados o monstruos mutantes para llevarlos a los pozos de lucha de Clar Karond. Los Corsarios de la ciudad buscan sus recompensas en estas competiciones de gladiadores, en las que humanos y elfos se enfrentaban a quimeras, osos, engendros del Caos, lobos, etc.

FuentesEditar

  • Ejércitos Warhammer: Elfos Oscuros (5ª Edición).
  • Ejércitos Warhammer: Elfos Oscuros (7ª Edición).
  • Ejércitos Warhammer: Elfos Oscuros (8ª Edición).
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