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El trasfondo que puedes leer en esta sección o artículo se basa en el trasfondo de Warhammer: The Old World, que se ambientada en la Era de los Tres Emperadores. Por ello, es posible que reescriba datos de ediciones anteriores
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"Convocad a los banderizos y enviad un mensaje al Rey Louen. ¡Si el Rey Cadáver de Khemri cree que puede alcanzar siquiera las fronteras de Bretonia sin un desafío mientras yo aún respire, es un arrogante y un necio!"
- —Cecil Gastonne, al recibir noticias de la flota de invasión de Settra.
Sir Cecil Gastonne, más conocido como el Matasierpes, fue un infame exiliado Bretoniano que ganó gran renombre mientras defendía los Reinos Fronterizos de los ejércitos de Settra el Imperecedero.
El Bastión Louen fue la fortaleza en los Reinos Fronterizos que estuvo bajo su mando durante la Era de los Tres Emperadores, la cual se encontraba relativamente cerca de Karak Izor.
Historia[]
Sir Cecil Gastonne era muy querido en Bretonia, pues por dondequiera que cabalgaba, sus manos aniquilaban a diablos malvados. Y también era muy respetado, porque en cualquier justa o torneo en el que competía (y hubo muchos) superaba fácilmente a sus oponentes, derribándolos con presteza y obligándoles a rendirse ante él.
Sin embargo, entre sus muchas y grandes hazañas, la hazaña que aseguró su estatus como campeón de su Duque fue su batalla épica contra Norndrak el Tirano, una gran sierpe de escamas negras que había aterrorizado a las buenas gentes de Bastonne durante una estación entera. Gastonne juró matar a Norndrak, y su empresa lo llevó a la guarida del Dragón, donde desafió a la bestia con una voz llena de confianza y libre de miedo. Enfurecido, Norndrak emergió para enfrentarse a Cecil en una batalla que duraría tres días y tres noches antes de que, exhausta y superada, la sierpe expusiera su cuello y Gastonne le cortara la cabeza a la bestia con un poderoso golpe de su hacha.
Escudo de armas de Cecil Gastonne.
Con el Dragón muerto, Cecil esperaba que apareciera la Dama del Lago y le otorgara el don de un sorbo del Grial como recompensa por su valor, pero no se presentó tal visión ante el caballero victorioso. Incluso cuando el Duque de Bastonne hizo confeccionar con la piel de Norndrak una prenda protectora y se la regaló a Cecil, dirigiéndose a él con orgullo como “el Matasierpes”, Gastonne aceptó el regalo y el título con poca elegancia. Así comenzó la trágica caída de uno de los hijos favoritos de Bretonia... Amargado y avergonzado, Cecil caviló durante semanas, desesperado por comprender cómo no había logrado ganarse el favor de la Dama del Lago. Incluso enfrascado en la oración, Cecil fue incapaz de encontrar respuestas a su situación, lo cual sólo sirvió para tornar su vergüenza en frustración. Su ira se desbordó durante un banquete organizado por el Duque de Brionne donde, ebrio, Cecil desafió a un duelo a un Caballero del Grial visitante, con la esperanza de que vencer a un campeón de la Dama en combate singular le hiciera al fin digno de su favor.
Obligado por las reglas del honor, el caballero aceptó de mala gana el desafío de un Cecil beodo y los dos se batieron en duelo en la sala abarrotada. La pelea fue corta y decisiva, pues el Caballero del Grial desarmó a Cecil, aturdido por el vino, y le ordenó que claudicara para evitar más vergüenza. Pensando que el duelo ya había terminado, el vencedor le dio la espalda a un Cecil que, en un ataque de ira, recuperó su arma y se lanzó hacia la espalda de su oponente. Sólo la intervención de la Profetisa de Brionne, cuya magia detuvo el golpe de Cecil, salvó al caballero de morir.
Detenido por sus compañeros caballeros, Gastonne fue llevado ante el Duque Gastille, que estaba indignado por su violación del Código de Caballería. El Duque decretó que Cecil debía buscar penitencia jurando servir al Caballero del Grial hasta que su honor hubiera quedado restaurado, pero Gastonne declaró que preferiría afrontar el exilio antes que sufrir la vergüenza de la penitencia, pues aunque sus acciones habían sido estúpidas y temerarias, sólo podía ser juzgado por la Dama.
Así fue como Cecil, con sus asistentes a su lado, abandonó Bretonia para forjarse un nuevo hogar entre los Reinos Fronterizos, confiando en que, enfrentándose a las dificultades, la Dama del Lago le concedería la oportunidad de convertirse una vez más en un caballero virtuoso.
Objetos Mágicos[]
- Capa de Piel de Dragón - Después de matar al dragón Norndrak el Tirano, se hizo una capa con la piel de la criatura para Sir Cecil, que se dice que es casi impermeable a las armas mundanas e incluso puede protegerse de llamas intensas.
- Quitapenas - Esta hacha encantada ha provocado el fin de todo tipo de monstruos, tanto hombres como bestias.





