Wiki La Biblioteca del Viejo Mundo
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"Terco y ambicioso, aspiras a dominar la magia sin una licencia oficialmente sancionada que te ampare."

Descripción de la profesión

"¿Ojo de tritón? ¡No! ¡No, Lilith! ¡Ojo de perro! ¡De perro! ¡No me extraña que sea azul!"

Bruja anónima

Los Brujos y Brujas son hechiceros vulgares que han sobrevivido a la práctica de su imprudente arte sin morir ni volverse completamente locos. Poseen un mayor repertorio de hechizos caseros con los que operar, y muchos hacen sus pinitos en campos que sería mejor dejar de lado. En otras palabras, por culpa de su ignorancia sobre todo lo relacionado con el funcionamiento oculto de los vientos de la magia, muchos brujos comienzan a emplear magia oscura sin ni siquiera darse cuenta.

A resultas de sus ensayos y errores, los hechizos de los brujos son más diversos y poderosos que los hechizos pueriles de otros hechiceros vulgares, pues poseen elementos de varios vientos de la magia. Sin embargo, los brujos que utilizan el poder de la magia oscura sufren sin excepción un desgaste considerable en sus mentes y sus almas.

Descripción[]

"¿Crees que solo los magisters pueden hacer magia? ¡Te equivocas! Yo también dispongo de tal conocimiento y me niego a convertirme en un esclavo de los denominados Colegios."

Aprendiz Franz Zimmel, de la Orden Dorada, tres meses antes de ser capturado por un cazador de brujas

Todo aquel que disponga del raro talento de hacer magia deberá, por ley, ser entrenado por los magisters del Colegio de Magia. No todo el mundo acepta semejante destino; algunos ocultan sus poderes o huyen. A estas personas se les denomina brujos. Se arriesgan a la locura y a la condenación al arder la magia a través de ellos sin una tutela correcta, y raramente entienden la naturaleza de las fuerzas con las que se aventuran. Otros abrazan por completo sus incipientes poderes, aceptando los riesgos. Hay muchas variedades de brujos, y el talento de hacer magia tiene pocos favoritos. Algunos son figuras benignas que simplemente buscan la libertad. Otros son nobles que rehúsan aceptar que son brujos, puesto que hacerlo representa ser desheredado. Y hay todavía otros que se aterran al descubrir en qué se han convertido, y por lo tanto huyen. Sea cual sea el caso, pocos admiten lo que son, puesto que todos ellos se arriesgan a ser quemados vivos debido a un exceso de celo por parte de los sigmaritas.

Los brujos llevan una vida peligrosa. Aunque algunos se hacen pasar por magisters, este tipo de engaños son fácilmente descubiertos por quienes tienen algún conocimiento de la magia. Sin embargo, los grupos de aventureros (especialmente aquellos cuya fe no es inquebrantable o carecen de escrúpulos morales) se preocupan muy poco por la especificidad de la educación de un brujo, mientras los métodos que utilice sean efectivos y no quiera saber nada de los Dioses Oscuros. Aunque la hechicería no autorizada es ilegal (bajo pena de muerte) la mayoría de los magisters han tenido alguna breve experiencia como brujos antes de entrar en los Colegios de Magia. Esto lo reconocen tanto los Colegios como los cultos, por lo que un brujo, si es descubierto, debe someterse a las autoridades. El entrenamiento en los Colegios podría ser tratado como tiempo entre aventuras, lo que significa que el brujo podría volver a su carrera de hechicero en fecha posterior, o ello podría convertirse en el foco de una nueva aventura.

El arte oscuro[]

Cuando la gente del campo quiere que se adivine el futuro con una cabra perdida o le sanen una herida rapidamente, recurren cautelosamente a un Hechicero Tradicional para pedir ayuda. Sin embargo, cuando alguien quiere llevar a cabo un pequeño acto de venganza contra un enemigo, visita a una bruja.

Las brujas generalmente viven recluidas, ya que su presencia es inquietante para la gente normal. Aunque pocos están a la altura de la reputación de la vieja Huesos Sangrientos, una mítica bruja infernal empleada por los padres de todo el Imperio para asustar a los niños para que se comporten, la mayoría lleva la marca de su uso indisciplinado de la magia: desfiguración y excentricidad. Se necesita un alma valiente para caminar a la cabaña aislada de una bruja. Por unos pocas monedas, empleará su magia en favor del solicitante: A veces usará su arte para sanar, pero generalmente será para maldecir a un enemigo o arruinar a un rival.

Para algunas brujas, el poder de causar miedo y daño se convierte se vuelve intoxicante, y comenzarán a abusar de su don, y tiranizarán a sus vecinos para su beneficio personal. Tal flagrante mal uso de la magia oscura a veces atrae Brujos Oscuros, que reclutan a las brujas para ayudarlos a realizar rituales indescriptibles. Un brujo oscuro organizará a sus secuaces en un aquelarre, transformando su arte errático en una herramienta del mal. No hay esperanza para las brujas que son engañadas de esta manera; aunque los miembros más talentosos de un aquelarre podrían ser favorecidos con los secretos del poder del hechicero, al final todos se enfrentan a la condenación de sus almas o a las ardientes piras de los cazadores de brujas.

Brujos conocidos[]

Imágenes[]

Fuentes[]