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Mago Dragón despertar por Marco Caradonna

Imagen ilustrativa

Bel-Korhadris el Rey Sabio de la Casa Thyriolan fue el séptimo Rey Fénix de los Altos Elfos, sucediendo a Tethlis el Asesino y reinando del 3726 al 4915 del calendario élfico (del -690 al 498 CI). A su muerte le sucedió Aethis el Poeta.

ReinadoEditar

Con su pueblo exhausto por las guerras, los Elfos del Sexto Consejo eligieron a Bel-Korhadris de Saphery como nuevo Rey Fénix. Era un príncipe hechicero y un gran sabio, que aunque no desatendió la defensa del reino, no era un guerrero y creía que gracias a la magia podría proteger a Ulthuan de cualquier ataque. De esta forma empezó la gran época de la erudición élfica.

Bel-Korhadris gobernó con sabiduría y fue muy querido por su pueblo. Caracterizándose su reinado por se una época de paz casi ininterrumpida, que fue considerada por los elfos como el inicio de una segunda edad de oro. Los Elfos Oscuros de Naggaroth habían quedado tan debilitados por el reinado de Tethlis, que tenían miedo de intentar algo más que incursiones, consistentes en actos simples y crueles de piratería y bandidaje. Una suerte para los Altos Elfos, porque la guerra de Tethlis había dejado gran parte de Ulthuan en ruinas, con innumerables aldeas y ciudades atrapadas entre los ejércitos de la luz y la oscuridad. Peor aún, la demanda constante de guerreros había dejado las laderas de las Montañas Annulii sin protección frente a los monstruos de los picos. Ocasionando que muchas zonas de Ulthuan que habían sufrido poco los estragos de la guerra, fueran presa de Mantícoras y otras criaturas malignas. La primera acción de Bel-Korhadris como Rey Fénix fue, por lo tanto, decretar una época de renacimiento: las tierras arruinadas serían recuperadas, los asentamientos destruidos se reconstruirían, los monstruos serían expulsados y la gloria de Ulthuan se vería restaurada una vez más.

Puede decirse que la mayor contribución de Bel-Korhadris al renacimiento de Ulthuan fue la construcción de la Torre Blanca de Hoeth. Una ciudadela de magia y sabiduría, en cuyas bibliotecas se reuniría el conocimiento de todo el mundo junto con pergaminos con los hechizos más poderosos recogidos por los magos. Edificada en un lugar auspiciado por los geomantes. La construcción de la torre llevó casi un milenio y requirió la habilidad de los más grandes magos y artesanos de Ulthuan. Siendo su estructura erigida tan alta que parecía tocar el cielo, perfeccionándose los secreto de la arquitectura y la magia con cada nueva piedra. La torre fue protegida mediante un círculo de hechizos de ilusión y de defensa para proteger sus valiosos conocimientos.

A medida que avanzaba la construcción de la Torre Blanca, el Rey Sabio fundó la orden de los Señores del Conocimiento de Hoeth, que serían guardianes y pupilos del saber allí reunido. En la Torre Blanca se estudiaban todas las disciplinas, desde la guerra a la hechicería, o la alquimia y la astronomía. Muchos sabios y hechiceros famosos se reunieron en Hoeth y nunca se vio ni se verá un intercambio de conocimiento tan grande como el que tuvo lugar allí. En la sombra de la cúpula de aguja, miles de los filósofos más sabios debatieron sobre los conocimientos más valiosos y los saberes prohibidos. Dentro de la biblioteca, un grupo de Señores del Conocimiento empezó a escribir el Libro de los Días, la gran historia del pueblo élfico, sobre el que se basarían todas las historias futuras.

Fue durante esa época más o menos cuando los Maestros de la Espada de Hoeth se reunieron para estudiar el arte del dominio de la espada y para proteger la torre. De entre estos soldados estudiosos surgió la orden de los maestros guerreros errantes, que se dedican a recoger información y llevan a cabo misiones del Gran Señor del Conocimiento.

Aunque la pasión de Bel-Korhadris fue la búsqueda del conocimiento, reconoció que no bastarían la sabiduría y la magia para proteger a Ulthuan, y sabía que llegaría el día en que los Altos Elfos necesitarían ser unos maestros de la espada. Por este motivo, animo a los nobles de su corte a probar su valor personal aniquilando a las bestias que vagaban por sus tierras. De este modo, el reinado de Bel-Korhadris se convirtió en un renacimiento de la gloria personal que no se veía en Ulthuan desde antes de Aenarion, pues los nobles de todos los rangos aceptaron el encargo del Rey Fénix. Poco a poco los reinos de Ulthuan fueron purificados con el fuego y la espada, y los monstruos fueron eliminados o expulsados de regreso a las Montañas Annulii a lamerse las heridas.

De todas formas, la amenaza de estas criaturas nunca acabó del todo y, aunque de vez en cuando aparecía algún ejército lo suficientemente audaz como para adentrarse en las Montañas Annulii, podía pasar un millar de vidas entre sus picos, y aún así no encontraría las guaridas, nidos o madrigueras en las que se ocultaban las bestias. Cada vez que se aflojaba la presión en las montañas, sus viles criaturas volvían a deslizarse hasta el corazón de las tierras de Ulthuan. Bel-Korhadris no buscaba una victoria duradera contra las criaturas de las montañas, solo deseaba reclamar sus tierras y que la habilidad en batalla de la nobleza de Ulthuan no se viese empañada por los años de paz relativa.

Bel-Korhadris murió justo después de que se completase la Torre Blanca y fue enterrado entre sus cimientos con gran pompa y ceremonia. Bel-Korhadris es el único Rey Fénix que no fue embarcado en las naves blancas por la Guardia del Fénix. Se dice que su fantasma aún vaga en las criptas del interior de la torre y que, en ocasiones, ayuda a los sabios en sus investigaciones.

FuentesEditar

  • Ejércitos Warhammer: Altos Elfos (5ª Edición).
  • Ejércitos Warhammer: Altos Elfos (8ª Edición).
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