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Amazona warhammer online por mike lim
En la espesura de la jungla de Lustria la muerte puede adoptar mil formas diferentes, pero ninguna de ellas es más segura que provocar la ira de las mujeres que viven en lo más recóndito de la selva. A pesar de que el imperio de los Hombres Lagarto abarca todo el continente e incluye la totalidad de las selvas de Lustria, los servidores de los Ancestrales no son los únicos seres inteligentes que pueden encontrarse bajo el follaje de la jungla. Las sombras ocultan una raza de terribles guerreras, cuya sed de sangre e incontrolable violencia condenan a cualquier desafortunado que caiga en sus redes. 

Los pocos exploradores con la destreza o la suerte necesarias como para internarse en las selvas y regresar con vida cuentan toda clase de historias, pero la mayoría de ellas se consideran los meros desvaríos de chiflados. Tales historias hablan de indígenas diminutos de piel cobriza parecidos a los Halflings de la Asamblea, y de espíritus de la jungla vagamente relacionados con las dríades de los bosques élficos. Sin embargo, de todos los relatos sobre contactos con los habitantes de Lustria, los de las mujeres guerreras conocidas por el nombre de Amazonas son los que han demostrado ser más duraderos. Horripilantes historias sobre torturas, desollamientos, sacrificios y canibalismo, que aterrorizan a todo aquel que haya oído hablar de las sangrientas Amazonas.

DescripciónEditar

Territorio Amazonas

Territorio de las Amazonas

No se conoce el territorio que gobiernan estas tribus guerreras, pero los testimonios de sus ataques se extienden por todo el corazón de Lustria. Los aventureros y cazadores que se adentran en la espesura, y que por mala fortuna se han cruzado con estas guerreras, cuentan terroríficas y escalofriantes historias. Antes ellos llegaron las Amazonas, cubiertas de pieles de bestias, cráneos y plumas variocolores. Su ferocidad y fuerza dejaría en ridículo al mejor de los guerreros viejomundanos, y su agilidad las vuelve invisibles en la maleza. Sus lanzas de madera y dagas de bronce no tardan en desollar la carne de los extranjeros, y aquellos capturados son sacrificados en grotescos rituales, para contentar a los sangrientos dioses de estas guerreras. Los cráneos y pieles de sus presas pasan a formar parte de su atuendo, o son expuestos en las entradas de sus aldeas y templos.

Rodeadas de manglares y espesa selva, el hogar de las Amazonas se mantiene oculto a miradas indiscretas. La niebla de la jungla parece estar a su favor, ocultando sus dominios, y desde la espesura acuden todo tipo de bestias en ayuda de estas guerreras. Si bien su territorio se extiende mayormente en torno al río Amaxón, en la Isla de las Amazonas, se las puede encontrar por todo Lustria, especialmente en la zona sur, pues allí se encuentran sus cotos de caza. Sus líderes, las temidas Hermanas Matriarcas, controlan cada rincón de la selva, pues sus espías patrullan las costas y los valles, listas ante cualquier amenaza. Las guerreras de las Amazonas no tienen igual, y su destreza se debe a un constante y cruento entrenamiento, sumando al consumo de diversos estupefacientes. Las conocidas como Berserkers Amazonas son las más temidas de todas estas guerreras, pues su sed de sangre no tiene final, y luchan con una furia y un fanatismo que ninguna herida las logra frenar. Con ojos inyectados en sangre y escupiendo espumarajos, destrozan a todo ser vivo que se cruce en su camino, mientras no pueden dejar de reírse a carcajadas, en una sinfonía tan aterradora como macabra.

Las Hermanas Matriarcas gobiernan estas tribus desde sus palacios en la espesura, ocultas del mundo exterior. Los pocos que han logrado internase hasta sus tierras, y han podido regresar, hablan del Templo de Karra, en la ciudad de Genaina, capital de las Amazonas y su gran centro de poder. Allí se adora a Rigg, la deidad principal de las Amazonas. Otros célebres emplazamientos son el Gran Altar de Rigg, en las costas del Lago Lokka, donde se realizan la mayoría de los sacrificios, y el sobrenatural y opulento Palacio Real de las Hermanas, construido sobre una antigua Ciudad-Templo, y sirviendo como pilar de la sociedad y política amazona. El resto de las guerreras viven en aldeas de madera, construidas en torno a ruinas, o incluso duermen a la intemperie, habitando tan solo con lo que les brinda la selva. Son tremendamente austeras, y su especial conexión con la naturaleza las ayuda a sobreponerse a cualquier adversidad. Son expertas en el uso de plantas y brebajes para sanar sus heridas, así como en la elaboración de terrible venenos, que acaban incluso con el demonio más terrible. Su control en el desarrollo de estas pócimas viene de mano de sus Maestras Herbolarias.

Guerrera Totem Amazona

Guerrera Tótem

Multitud de enemigos rodean a las Amazonas, pues en las selvas reinan sus eternos rivales. Los Hombres Lagarto y las Amazonas están envueltos en un conflicto constante, y un odio irracional parece atar a ambas razas en una guerra eterna. Las Amazonas son expertas cazadoras de Eslizones, y sus pieles decoran las armaduras y las tiendas de estas cazadoras. Para ellas, el acabar con estos pequeños seres es todo un rito, y conforme más cráneos logren coleccionar, más honor obtendrá la tribu. Los Saurios las consideran dignas rivales, pues su destreza y fuerza se equipara con la de estos guerreros ancestrales. Por su parte, los Slann no las consideran una seria amenaza, pues comprenden que su presencia no supone un gran impedimento para el Gran Plan, sin embargo, si sus acciones son inoportunas y obstaculiza los planes de los Slann, no dudan en intentar erradicarlas. El resto de razas que rondan Lustria son simples presas a ojos de las Amazonas. En muchas ocasiones cazan a los muertos de la Costa del Vampiro, así como a los Skavens que se atreven a rondar la superficie. Los exploradores tileanos, así como los saqueadores norses, son asesinados sin piedad cuando se internan en las selvas. Las Amazonas ven a estos hombres como débiles, pues incluso las bestias y las enfermedades acaban rápidamente con ellos, y por ello son tratados como simples animales. Algunos testimonios hablan de como las amazonas no solo torturan y sacrifican a los viajeros, sino que además devoran sus cadáveres, y utilizan sus cráneos y pieles para crear ropas y armaduras, y para confeccionar sus terroríficos estandartes. Incluso con estas terroríficas leyendas, algunos supervivientes cuentan que las Amazonas los han librado de los ataques de los Hombres Lagarto, para guiarlos de nuevo hasta la costa. E incluso, las Amazonas de Anakonda venden sus espadas como mercenarias, aunque según cuentan, no son en absoluto de fiar. Las Amazonas consideran el oro como el material de los cobardes, pues solo entienden el lenguaje del acero, y nada te libra de que también te maten a ti tras acabar con tus enemigos.

Extrañas y antiguas son las armas y artefactos que utilizan las Amazonas, sacados de los antiguos templos de los Ancestrales. Objetos arcanos, cuyo poder transciende toda magia conocida por hombre o elfo alguno, otorgan a estas guerreras la capacidad de acabar con cualquier enemigo en combate.  Además, las Sacerdotisas Serpiente controlan una poderosa magia salvaje, capaz de rivalizar con los hechiceros del Colegio de Magia Imperial. Todo su arsenal, sumado a la furia salvaje que las envuelve en el campo de batalla, las transforma en unas guerreras temibles, capaces de acabar con cualquier enemigo que se les presente. 

AspectoEditar

Exploradora Amazona por Daarken Mike Lim
Las Amazonas son un grupo de mujeres de las que se desconoce el origen. Su piel tiene el tinte fuertemente moreno del sol de los trópicos, y su pelo parece haber sido decolorado, siendo casi blanco. Aunque muchas de ellas se rapan la cabeza, o se dejan una vistosa cresta teñida de exóticos colores, imitando a los Eslizones. Se visten con pieles de sus presas, desde humanos hasta bestias y eslizones, así como con las piezas de armadura que saquean de sus víctimas. Estos ropajes pueden variar desde vestidos completos, incluidas máscaras que representan la cabeza de los Hombres Lagarto, a simples piezas de armadura que dejan expuestos sus brazos y piernas, cubiertas por abalorios y restos de sus cacerías. Las pieles, que se parecen mucho a las de las serpientes una vez extendidas y secas, les sirven tanto de vestido como de armadura, pues no disponen de ningún tipo de tejido textil ni trabajan el metal. Las pieles con colores más brillantes y con motivos más espectaculares son las más apreciadas y buscadas. Lo único que les sirve de protección más allá de las pieles son armaduras fabricadas a partir de los huesos de sus presas, siendo sumamente ligeras, y especialmente tenaces, pues muchas se fabrican con los restos de los Hombres Lagarto.

Las armas empuñadas por las Amazonas son unas cuchillas de origen y manufactura desconocidas. De los cinturones de estas guerreras penden colas, especialmente largas colas emplumadas de los grandes pájaros tropicales, otorgadas como recompensa por gestas de valor en combate. Cuanto más espectacular sea la cola, mayor será el estatus de la guerrera entre las Amazonas. Las Amazonas se adornan con gruesos brazaletes, gorgueras, ajorcas, cinturones y pendientes de oro y jade. Además, adoran portar restos de sus enemigos, especialmente cráneos y huesos, así como pieles secas. Estas decoraciones también les otorgan honor y fama dentro de sus comunidades, y aquella que más trofeos porte, más respetada será. Otras prefieren portar abalorios relacionados con sus dioses, tales como Rigg, clamando por su protección y favor divino.

Sociedad y Jerarquía Editar

Amazonas Imagenes

La sociedad de las Amazonas está basada en férreos principios militares y religiosos, valorando enormemente el valor en combate de sus miembros. Aquellas que gobiernan a las Amazonas son las Hermanas Matriarcas, las más ancianas de todas ellas, con un conocimiento que trasciende lo mortal, y una especial conexión con sus deidades. Son estas Hermanas Matriarcas las que eligen a una de ellas para presidir sus concilios, aquella que es conocida como Madre Amazona. La actual líder de las Amazonas es la Madre Samantha.

Aquellas que obedecen a las Hermanas Matriarcas, siendo las encargadas de honrar de forma más directa a los dioses, son las Sacerdotisas Serpiente. Su papel pasa por el sacrifico de cautivos, los rituales religiosos y el consejo a las Hermanas Matriarcas. Estos concilios de sabias son conocidos como la Hermandad de las Amazonas, y es el organismo que gobierna todo el territorio de las Amazonas, la máxima autoridad político y religioso de su sociedad.

Bajo la Hermandad existe una clase noble de guerreras sumamente célebres, que gracias a sus hazañas han ganado poder e influencia. Esta élite militar comanda a las tropas en el campo de batalla, y protege los dominios de las Hermanas Matriarcas. En el sector medio de la sociedad se encuentran las adoradoras de Rigg y del resto de deidades, como las Koka-Kalim y las Guerreras Tótem. La única forma de ascender en la escala social de las Amazonas es mediante la guerra, demostrando tu valor en combate y consiguiendo acabar con grandes y peligrosas presas. Es por ello que las Amazonas luchan con tanto fervor, en un intento por ganar fama y honor. Son menos consideradas aquellas jóvenes que aún no han entrado en combate, o aquellas Amazonas que viven apartadas, en tribus relativamente independientes, de forma más salvaje y autónoma, en el corazón de la selva. En la escala más baja están los esclavos y hombres cautivos, que son vistos por las Amazonas como simples animales salvajes.

Religión de las Amazonas Editar

Sacerdotisa Serpiente

Sacerdotisa Serpiente

A pesar de sus contactos con los Hombres Lagarto y de habitar en muchas de sus ruinas, las Amazonas no adoran a los dioses de los Slann, si no que adoran a su propia deidad, Rigg. Se trata de un Ancestral, pues el nombre de Rigg, también llamado "el Desterrado", se menciona en algunos glifos y tablillas menores. Más las Amazonas tratan a Rigg como una entidad femenina, y en un glifo puede verse una representación suya como "Madre de Kalith", un término desconocido para los Hombres Lagartos. Además, en sus representaciones e iconos siempre se la muestra como una mujer, coronada por exóticas plumas y ornamentos, portando una larga capa de piel y una espada corta. Las Amazonas rinden culto además a Amex, el dios élfico del mar y las aguas, pues de él desciende todo su pueblo. Dos diosas gemelas forman parte del panteón de las Amazonas, siendo consideradas la personificación de la naturaleza. Shaekal es la diosa de los vientos, mientras que Wendala es la diosa de las aguas. Esta pareja divina es vital para estas guerreras, y les realizan sacrificios para aplacar su terrible ira. Otras entidades adoradas por las Amazonas son los Dioses Salvajes, un conjunto de avatares animales, que simbolizan los valores de bélicos y sangrientos que caracteriza a este pueblo de guerreras. A este conjunto de dioses realizan multitud de sacrificios, y en su nombre acaban con cualquier intruso que entre en sus dominios.

Existen multitud de centros de culto para las Amazonas. En toda Lustria pueden encontrarse ídolos y símbolos en honor a Rigg o a cualquiera de los dioses de estas guerreras, muchas veces cubiertos de calaveras y pieles desolladas. Estos templos y efigies se encuentran esparcidos por toda la cuenca del Ámaxon, pero existen grandes edificios en los cuales se centran las grandes adoradoras de Rigg y sus vástagos. Los dos principales centros de culto son el Templo de Karra en Genaina y el Gran Santuario de Rigg, en las orillas del lago Lokka. Cualquiera que tenga la desgracia de ser arrastrado hasta su umbral sabe que la muerte es el mejor regalo que puede recibir, pues horribles torturas le esperan, todo para complacer a los crueles dioses de las Amazonas.

Origen y Mitos de las Amazonas Editar

"Cuantas más cosas aprendía sobre los dioses del pueblo lagarto, más incrédulo me volvía. Su panteón era para mí algo casi indescifrable, y parecía incluir a un dios cuyo lugar parece existir fuera del orden preestablecido y al que no debe adorar ningún "vástago verdadero de los dioses". Sin embargo, está escrito que este extraño será adorado hasta el fin de los tiempos por sus "fieles medio parientes". ¿Era este ser uno de los Ancestrales o no era más que un mortal elegido por ellos para portar su semilla? Encontré la respuesta tras muchos meses de paciente investigación y, aun así, aquello hizo que me cuestionara todo en lo que había creído hasta entonces…."

Preludio del capítulo 3 de "En el Jardín de los Dioses", por el destacado mago del Colegio de Jade, Cyrston von Danling
Un elemento común en todas las historias de las Amazonas de Lustria es el gran número de mitos, muchos de ellos contradictorios, que rodean su leyenda. Existen por lo menos dos explicaciones para la existencia de las Amazonas y toda una multitud de conexiones históricas y mitológicas que parecen relacionarlas con los Hombres Lagarto, los Elfos y los Norses.

Una de las explicaciones se encuentra en los extraños escritos de un tal "Drivot el Diatribista". Este peculiar personaje, que otrora fuera un mago blanco del Colegio de la Luz, escribió largo y tendido sobre los mitos de la creación de los Hombres Lagarto, de los Elfos y de otras razas. Aun así, no existen pruebas claras de que llegara a viajar a ninguno de los lugares de los que habla ni a conocer a ninguno de los seres que aseguraba conocer tan bien.

Las diatribas de Drivot Editar

The Second Citadel Compendium 1984

A Drivot no se le conoce como el "diatribista" por casualidad, ya que sus manuscritos están repletos de delirios de locura que ofrecen al lector razonamientos que solo un loco podría llegar a comprender. Drivot relata con salvaje desenfreno que un dios élfico del mar, la riqueza y la felicidad, llamado Amex, desposó a la diosa amazona a la que él se refiere como Rigg. Del resultado de esta unión, según Drivot, nació Kalith, "la Madre de las Amazonas", primera de todas ellas.

A las hijas de Kalith se les otorgó un papel especial en la creación del mundo, afirma Drivot. Junto a sus divinos progenitores, se convirtieron en las sirvientas especiales y predilectas de los señores de la creación, las servidoras de los dioses. Las Amazonas vivieron en una época en la que las fuerzas de la infinita creación actuaban sobre la superficie del mundo y los servidores de los Ancestrales criaban otros seres. Durante toda la era de la creación, las Amazonas permanecieron a la derecha de los creadores. Poseían una enorme sabiduría y no envejecían. Todas sin excepción eran hembras, pues mientras siguieran al lado de los creadores eran prácticamente inmortales y no necesitaban de la reproducción convencional. Además, contaban con el poder de los creadores, con el que viajaban por todo el mundo ayudando en su transformación de acuerdo a los designios de los Ancestrales.

La mayoría de lectores de los manuscritos de Drivot cerrarían el libro indignados ante tamaña sarta de tonterías, pero realiza "revelaciones" todavía más sorprendentes. Los viejos dioses cayeron, dice Drivot, y con ellos las Amazonas. El Caos se abrió paso en el mundo y mientras los Ancestrales huían o fallecían, sus servidores libraron una guerra a ultranza contra una verdadera oleada de monstruosidades demoníacas. Los poderes de las Amazonas, al verse separadas de sus creadores, se redujeron mucho, así que se retiraron a la espesura de la jungla, donde establecieron refugios secretos que juraron defender frente a todo el mundo hasta al mismísimo fin del mundo.

Valquirias de Skeggi Editar

Tuula Cabellosangriento Sacerdotisa de Khorne Even Mehl Amundsen A Promise of War

Los Norses tienen otra versión del origen de las Amazonas que las relaciona con las guerreras conocidas como las Valquirias. Esta teoría se encuentra en la obra del brillante, si bien totalmente desquiciado, erudito Stilmensch. Según estos relatos, las mujeres guerreras que viven en lo profundo de la jungla son en realidad Norses desterradas, los restos de un grupo de mujeres que marcharon a la guerra mientras los hombres de su pueblo estaban de saqueo.

Según esta versión, un gran número de guerreros desertó del asentamiento de Losteriksson en busca del preciado oro, abandonando allí a sus esposas. Como no regresaron nunca, estas y muchas otras mujeres norses que habían llegado a Skeggi con la esperanza de encontrar un guerrero valiente y saludable como marido se quedaron solas. Y, lo que es peor, el número de guerreros que defendían Skeggi disminuyó hasta límites alarmantes. De esta forma, estas mujeres decididas se convirtieron en Valquirias, que es el nombre por el que se conoce a las temidas guerreras nórdicas.

Por desgracia, estas guerreras no son aceptadas por la sociedad de Norsca, que mantiene vigente la idea de "¡un hacha debe ser blandida en batalla por un hombre y no por una mujer!". Después de ayudarles a batir al enemigo, las mujeres norses no estaban dispuestas a abandonar las armas y volver a sus tareas de antes. Al final, se vieron obligadas a abandonar Skeggi.

Esta versión tiene cierto aire de verosimilitud, aunque no dice nada acerca del hecho de que el mito de las Amazonas se remonta a la época en la que los Norses llegaron por primera vez a Lustria, lo que sugiere la posibilidad de que su presencia fuera anterior a la llegada de los invasores. Y de igual modo, no explica la estrecha relación entre las Amazonas y los Hombres Lagarto, así como los terribles poderes mágicos que controlan estas guerreras.

Inmortales Editar

Otros de los mitos que rodean a las Amazonas es que son inmortales. Este mito surgió por el hecho de que no se han encontrado nunca a ningún individuo varón en todos los contactos con las Amazonas. Esto dio lugar creer que las Amazonas nunca se han reproducido, por lo que toma fuerza el rumor de que han descubierto una extraña droga tropical, con la cual fabrican una poderosa pócima, que les proporciona una juventud y una longevidad eterna.

Según este mito, estas mujeres guerreras preparan pociones destiladas de plantas tropicales que, entre otros extraños efectos, permiten prolongar sus vidas, así como su juventud y su fuerza. Esta pócima recibe el nombre de “Elixir de la Eterna Juventud”. A causa del Elixir de la Eterna Juventud, las Amazonas no envejecen ni mueren. Las únicas pérdidas las sufren en sus combates con las otras razas o a causa de algún accidente. Pero lo realmente extraño es que su número no parece decaer en absoluto, lo cual nos lleva a preguntarnos como logran reponer sus bajas.

Este rumor ha propiciado que exploradores y saqueadores se sientan atraídos por llegar hasta su fortaleza, ya que esta extraña poción sería incluso más valiosa que el oro. Inmensas expendiciones se han organizado desde Tilea y Estalia con la esperanza de obtener el famoso Elixir de la Eterna Juventud, pero dada la voluntad de las sangrientas Amazonas, nadie ha logrado sobrevivir en el corazón de sus dominios. Cualquier hombre que encuentren moribundo o perdido en la jungla es considerado un ser inferior, y acaba siendo sacrificado de formas horribles a sus extraños dioses de la jungla.

En busca de la verdad Editar

A pesar de que los habitantes del Viejo Mundo llevan siglos de presencia en Lustria, su interés en el continente ha sido siempre básicamente económico. Aunque son muchos los eruditos que han emprendido expediciones de exploración, muy pocas se han organizado de forma oficial. Quizá ello se deba a la naturaleza de Lustria, ya que es una tierra salvaje repleta de misterios y enigmas, y el mundo está lleno de desafíos más importantes y más acuciantes. Por consiguiente, los eruditos no han estudiado la verdadera naturaleza de los habitantes de Lustria, tanto reptiles como humanos, por temor al ridículo académico. Por lo tanto, lo más probable es que la verdad sobre el auténtico origen de las Amazonas, aparte de las historias mencionadas, siga siendo un completo misterio.

Las historias parecen sugerir que las Amazonas se encontraron, en algún punto tras la llegada de los habitantes del Viejo Mundo a Lustria, en peligro de extinción. Desde entonces, ha aumentado mucho la frecuencia de los contactos con ellas y se ha postulado la posibilidad de que hayan aumentado artificialmente su número. Quizás sea eso lo que explique la desaparición de las Valquirias. ¿Serían atraídas hacia la jungla para pasar a formar parte de las Amazonas? Y en tal caso, ¿les serían concedidos los secretos de la eterna juventud y vitalidad de los que, según la leyenda, gozan las Amazonas? Las leyendas hablan de las Amazonas como las hijas de los Ancestrales, ¿Son por tanto ellas las primeras humanas?  O por el contrario ¿Es Rigg una enemiga de los Ancestrales, y por ello fue desterrada de su panteón? Sea como fuere, lo que está claro es que solo es cuestión de tiempo antes de que los extranjeros partan en masa para buscar los secretos de la Hermandad de las Amazonas y que, cuando lo hagan, correrá la sangre.

Contactos con otros pueblos y razasEditar

Todas las historias sobre las Amazonas dejan claro que se trata de un pueblo evidentemente guerrero, aunque también se conocen casos en los que han ayudado a otros grupos. Parecen tener un enfoque complejo y ritualizado de las interacciones con los extraños y nadie puede asegurar cuánto tiempo pueden llegar a seguir en términos amistosos, o al menos, en una actitud algo menos sangrienta de lo habitual. Muchos pueblos han protagonizado cruentos enfrentamientos con las Amazonas, y la gran mayoría de sus encuentros acaban tintados del rojo de la sangre. Aunque en ocasiones, las Sacerdotisas Serpiente ayudan a los viajeros con consejo, y parecen seguir una gran profecía, que las obliga a defender a determinados ejércitos, y a colaborar para derrotar a otros. Su figura sigue envuelta en la niebla del misterio, y cada pueblo cuenta una leyenda diferente, a raíz de su experiencia con estas temibles mujeres.

Norsca Editar

Skeggi 001

Existen muchas versiones de las historias sobre los primeros encuentros con las Amazonas, que se remontan a los tiempos en los que los Norses atracaron por vez primera en las costas del Nuevo Mundo. Los Norses, liderados por el infame Losteriksson, no tardaron en percatarse de las grandes riquezas que podían encontrar en la tierra que acababan de descubrir, y se dispusieron a saquearla con todo el desenfreno típico de su raza. Mientras que Losteriksson intentaba crear el asentamiento que acabaría convirtiéndose en la colonia de Skeggi, otros caudillos condujeron a sus hombres hacia el sur, siguiendo la Costa del Cactus, pasando por las islas de Yukka y Quetzl y llegando a la desembocadura del río Amaxón.

Allí, entre los sofocantes manglares y la humedad agobiante, descubrieron que tras la niebla se ocultaba la orilla de una isla situada en el centro del río y sobre la orilla se alzaba la vaga silueta de una imponente estatua. Pese a no poder determinar su forma exacta a través de la neblina, parecía humanoide y femenina. Sin embargo, los invasores no tuvieron la oportunidad de seguir explorando, pues de repente empezaron a llover flechas sobre el barco y otros proyectiles menos mundanos. En la matanza que se produjo, los hombres que no murieron víctimas de sus heridas acabaron pereciendo por los terribles efectos de extrañas armas. Muy a su pesar, los caudillos se vieron obligados a ordenar a sus hombres que se retiraran hacia el mar. Según se dice, mientras huían, la tripulación de los Drakkar vio tras ellos a un grupo de mujeres guerreras alzándose en señal de desafío sobre las orillas de la isla, todas con miradas ardientes de odio. Según las sagas de los Norses, desde aquel entonces se han librado multitud de batallas entre los altivos hombres del norte y las feroces Amazonas.

El primer documento en el que aparecen mencionadas las Amazonas es en la Saga de Rothnikson, un valiente explorador que fue el primero en adentrarse en la jungla al sur de Axlotl. Rothnikson estudió detenidamente su sociedad y cultura, y pudo apreciar como adoraban a sus dioses, y como llevaban a cabo sus rituales y sacrificios. Según parece, la mayoría de integrantes de las Amazonas son fanáticas mujeres, las llamadas Bersérker Amazonas, que viven permanentemente bajo los efectos de un narcótico que elaboran a partir de la flora selvática. Mientras se encuentran bajo los efectos de este brebaje extremadamente tóxico, estas mujeres son las guerreras más feroces que existen y, según se dice, son adversarias más que dignas de los temibles Bersérkeres Norses.

Altos Elfos Editar

Los aventureros élficos que han navegado aguas arriba por el gran río que penetra profundamente en el corazón de Lustria han regresado contando extrañas historias sobre estas misteriosas mujeres guerreras. Estas “Amazonas”, que es como han sido denominadas, posiblemente como derivación del nombre utilizado por los Eslizones para referirse a ellas, han atacado a todos aquellos exploradores que han intentado desembarcar en una gran isla situada en el centro del estuario de este gran río. Y los que no han huido, han sido arrastrados a algún terrible destino.

Cuando el explorador Asur Elthir el Alto entró en contacto con los intérpretes Eslizones a lo largo del gran río, les oyó mencionar a las legendarias Amazonas. A su regreso a Ulthuan escribió un relato de sus aventuras, y denominó a estas mujeres guerreras “Amazonas”. Elthir descubrió que los Hombres Lagarto eran enemigos naturales e implacables de las Amazonas, asi como multitud de rituales y aspectos culturales que encerraban estas temidas guerreras. Muchos exploradores y marineros de los Altos Elfos tomaron esto como una advertencia, y pocos se atreven ya acercarse a las inmediaciones de su territorio.

Tilea Editar

"Durante nuestra travesía nos topamos dos veces con las mujeres guerreras llamadas Amazonas y no me avergüenza admitir que en ambas ocasiones me dieron un susto de muerte. La primera vez fue una guerrera a quien las drogas le habían inducido la furia asesina, esbelta y rápida, pero totalmente poseída por las ansias de verter sangre ajena. Llevaba unas plumas púrpuras y azules colgadas de las intrincadas trenzas de su pelo y tenía el cuerpo salpicado con la sangre de tres de mis hombres que ya se habían topado con ella. Mis hombres se apartaron ante su cólera y pude ver a un puñado de valientes muchachos amedrentados ante una sola mujer. En la segunda ocasión, fue una de sus líderes, una mujer de porte sereno que llevaba artefactos mágicos con los que vi cómo derribaba a una docena de enemigos con un rayo de luz. Aquella vez, la mujer nos ayudó contra los Hombres Lagarto que nos habían tendido una emboscada, aunque no me cabe duda de que habría empleado sus armas contra nosotros si hubiese querido."

Diario de Johann Besksbein, día 48
Llegada a Lustria

La relación entre las Amazonas y los exploradores llegados del Viejo Mundo siempre ha sido muy vilenta. Las luchas constantes, así como la leyenda de riqueza y gloria, atrae a los mercenarios de Tilea y a sus ricos mandatarios, por lo que las expediciones son constantes en las tierras de las Amazonas. Destaca la expedición tileana al mando de Juan Cornetto que se produjo en 1997. Los incursores saquearon las riquezas arcanas de los templos de las Amazonas, esclavizaron a la mayoría de la población y navegaron para llevarlas como esclavas a las cortes y mercados del Viejo Mundo. Aunque las Amazonas no son esclavas dóciles, y muchos amos acaban asesinados por ellas tras poco tiempo a su servicio, por lo que son mayormente utilizadas como guerreras mercenarias.

Años más tarde, un grupo de exploradores tileanos, desesperados y perdidos en medio de la jungla, fueron emboscados por los Eslizones. Cuando todo parecía perdido, las hordas de Eslizones desaparecieron repentinamente entre la jungla. Entonces aparecieron las Amazonas. En ese momento no estaba muy claro si los tileanos habían sido salvados, o si el destino les había deparado algo aún peor. El líder tileano, un individuo muy astuto, descubrió que las Amazonas podían ser fácilmente persuadidas para que les dejaran en paz con pequeñas cantidades de oro y algunas baratijas. De hecho, todo el botín que les había costado tanto conseguir se lo entregaron a las Amazonas a cambio de ser conducidos hasta la costa.

Pronto circularon por toda Tilea numerosos rumores acerca de las Amazonas, dando nueva credibilidad a las viejas leyendas. La localización aproximada de la isla empezó a ser marcada en los mapas más actualizados. Desde entonces, numerosos exploradores curiosos y aventureros han intentado llegar hasta la isla de las Amazonas. Algunos de ellos se han encontrado con un recibimiento muy hostil y han tenido que retirarse apresuradamente, mientras que de otros no ha vuelto a saberse jamás nada. Tan sólo unos pocos han conseguido un cierto éxito en su expedición. Según sus informes, las Amazonas existen, y son tan temibles como siempre se ha dicho. Y lo que es más, es muy fácil persuadirlas para cazar Eslizones, pues conseguir sus exóticos pellejos es considerado entre ellas como un símbolo de poder.

El Capitán tileano El Baddo afirmó que había conseguido contratar los servicios de las Amazonas para emboscar a una expedición rival de Enanos antes de que estos se les adelantaran para saquear el Templo Perdido de Toca. Para ello necesitó mucho oro, y mucha persuasión. Y no solo eso, sino que tras traicionar y emboscar a los Enanos, las Amazonas atacaron también a traición a El Baddo. Parece ser que las Amazonas todavía no han comprendido exactamente la idea de ser mercenarias. Luchan tan sólo para ellas, y no les importa en absoluto nadie más. Si alguien les da una cantidad de oro para que luchen, esto tan sólo sirve para demostrarles lo débiles que son los guerreros varones. Que las Amazonas acepten tu oro no significa que más tarde no te traicionen para sacrificarte a sus dioses.

Hombres Lagarto Editar

Amazonas contra hombres lagarto segunda edicion

Los choques entre las Amazonas y los Hombres Lagarto suelen acabar en un absoluto baño de sangre. Ambas razas profesan una gran rivalidad y odio, y las Amazonas son expertas cazadoras de Eslizones, desollándolos y portando sus pieles como trofeos. Es por ello que su presencia causa temor entre estos Hombres Lagarto, y son reacios a pisar los cotos de caza de las Amazonas. Los Saurios son aquellos que enfrentan con orgullo a estas guerreras, pues las Amazonas son capaces de rivalizar con la terrible fuerza de los Guerreros Saurios, resultando en batallas de leyenda en la espesura. Sin embargo, incluso con su rivalidad, las Amazonas son respetadas por los Slann, pues de alguna manera las consideran parte del Gran Plan, aunque de una forma obtusa y extraña. Les dejan habitar en sus ruinas, e incluso utilizar artefactos de los antiguos Ancestrales, no haciendo nada por recuperar aquellos que se mantienen en poder de las Amazonas. Más bien, parece como si los Magos Sacerdotes hayan aceptado a las Amazonas como parte del orden natural de las cosas. Quizás los Slann conocen el papel de las Amazonas, y prefieran ignorarlas por el momento, confiando en su poder para proteger Lustria.

Las Amazonas tienden a imitar a los Eslizones, y decoran sus ropajes y abalorios para parecerse lo máximo posible a ellos. Según sus creencias, ellas fueron las verdaderas hijas de los Ancestrales, las defensoras del mundo durante la Gran Catástrofe. Y siguen guardando las selvas frente a cualquier invasor, a su particular y sangrienta manera.

Forasteros en Lustria Editar

Las Amazonas tienden a ser hostiles contra cualquier raza que entre en sus territorios, y es muy fácil perturbar su orden natural. Es por ello que los Skavens y los No Muertos de la Costa del Vampiro son simples presas a ojos de estas guerreras, y no tienen problema en exterminarlos cuando se topan con alguno de sus miembros. Los asaltantes Elfos Oscuros que llegan hasta sus costas son masacrados sin contemplaciones, así como los corsarios y esclavistas de Arabia, pues las Amazonas repudian a estos pueblos, dadas sus experiencias pasadas. De hecho, para ellas es costumbre cortar las orejas de los Druchii y fabricarse abalorios y colgantes con ellas. Cualquier adorador del Caos evita las selvas de la Amazonas, pues si perciben la marca de los Dioses Oscuros, las Amazonas saldrán a la caza, y nada podrá detenerlas.

Ejército Editar

Amazonas en el templo miniaturas

Los rincones más recónditos de Lustria están defendidas por las guerreras más hábiles del mundo, y las arqueras más certeras de entre los humanos, las Amazonas. Sus ejércitos están compuestos por multitud de tropas diversas, y cada una de sus guerreras recibe un extenso entrenamiento a lo largo de su vida. Es por ello que pocos pueden rivalizar con sus tropas en batallas, pues ni siquiera los Saurios las igualan en agilidad y vitalidad. Las guerreras son entrenadas en el uso de diversas armas, dependiendo de sus aptitudes y habilidades. Las más temidas de entre todas ellas son las Berserkers, pues su furia no tiene límite, y la combinación de su fervor religioso con el consumo de diversas drogas resulta en una combinación letal para sus enemigos. El máximo exponente de esto es el cuerpo más exaltado de Amazonas, las Koka-Kalim. Son las guerreras más cercanas a Rigg, y se las considera parte de la nobleza, como un cuerpo de élite, con la sangrada misión de proteger los templos y los santuarios. Del mismo modo, la élite guerrera de las Amazonas, como las Guerreras Tótem y las Nobles, comandan los ejércitos con puño de hierro, y todas las Amazonas están obligadas a obedecer.

Algunas bestias acompañan a las Amazonas a la batalla, y todo ello sumado a su propia magia, el Saber de la Serpiente, convierten a estas tribus en un verdadero peligro para cualquiera que ose entrar en Lustria. Las Hermanas Matriarcas controlan cada rincón de su territorio, gracias a sus incontables guerreras y exploradoras, y no dudarán en atacar si la voluntad de Rigg se ve comprometida. Con el poder de los artefactos antiguos y la magia ancestral de su parte, las Amazonas reinan supremas en el corazón de las selvas, donde incluso las bestias se rinden a sus pies.

Heroínas Editar

Unidades Editar

Los Artefactos de la Edad Dorada Editar

Los lugares sagrados de la selva de Lustria ocultan multitud de artefactos extraños y valiosos. Los invasores buscan con afán tales objetos por estar hechos de oro o de piedras preciosas, otros porque tienen poderes mágicos que los magos pueden canalizar, controlando así un poder que se remonta a los albores del mundo. Algunos objetos tienen escritos misteriosos que según se dice pertenecen a los propios dioses, y los eruditos ansían poseer estos objetos por encima de todos los demás. Destacan el Amuleto de la Luna y las Garras de los Ancestrales, entre otros.

Sin embargo, los más singulares de todos son las armas de la denominada Edad Dorada. Pueden ser báculos, varas, espadas y toda clase de otros objetos, y muchos tienen efectos más mortíferos que ninguna otra arma conocida. Algunas armas de la Edad Dorada proyectan brillantes rayos de luz, como el Báculo Solar, otros disparan unos pequeños proyectiles hasta cientos de metros que se clavan en el cuerpo del blanco y luego explotan en su interior destripándolo por completo. Tales objetos son más valiosos incluso que los artefactos mágicos más potentes, siendo verdaderas leyendas, siempre en boca de exploradores y saqueadores.

Se han llegado a movilizar ejércitos enteros por meras pistas de su localización, y se pagarán fortunas por la posibilidad de adquirir tales armas. Hasta la fecha, solo las Amazonas han controlado estas armas y esperan que ningún invasor se haga con el poder de un artefacto de la Edad Dorada.

Personajes de Renombre Editar

MiniaturasEditar

FuentesEditar

  • El Heraldo de Mordheim 15.
  • El Heraldo de Mordheim 23.
  • Warhammer Armies: Battle Bestiary (2ª Edición).
  • Ejércitos Warhammer: Hombres Lagarto (6ª Edición).
  • Ejércitos Warhammer: Hombres Lagarto (8ª Edición).
  • The Second Citadel Compendium: The Shrine of Rigg.
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